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    <title>Blog</title>
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    <lastBuildDate>Sat, 12 Sep 2026 20:41:55 -0500</lastBuildDate>
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        <title>Una iglesia sana comienza conmigo</title>
		<link>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/una-iglesia-sana-comienza-conmigo</link>
        <comments>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/una-iglesia-sana-comienza-conmigo#comments</comments>        
        <pubDate>Thu, 20 Aug 2026 10:23:08 -0500</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Omar Soto]]></dc:creator>                <category><![CDATA[Mente Transformada]]></category>
        		<guid isPermaLink="false">https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/una-iglesia-sana-comienza-conmigo</guid>
		<description><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">A la mayoría de los seguidores de Jesús nos atrae la idea de pertenecer a una iglesia sana. Anhelamos una iglesia donde exista amor, fidelidad a la Palabra, comunidad, servicio, generosidad y un compromiso genuino con el evangelio. Sin embargo, pocas veces pensamos en esa aspiración en relación con nosotros mismos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Queremos una iglesia sana, pero fácilmente olvidamos que </span><strong>la salud de una iglesia está profundamente relacionada con la salud espiritual de quienes la conformamos</strong><span style="font-weight: 400;">. Las iglesias sanas no son fenómenos extraordinarios que aparecen de la nada. Una iglesia sana comienza a formarse cuando quienes se congregan en ella comienzan a vivir como discípulos sanos que siguen a Jesús en los términos de Jesús.</span></p>
<p><strong>“Jesús dijo a Sus discípulos: «Si alguien quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y que me siga»”.— Mateo 16:24</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso, el deseo de pertenecer a una iglesia sana no comienza con la iglesia que elijo para congregarme. </span><strong>Comienza conmigo: con la manera en que vivo como miembro del cuerpo de Cristo y con la forma en que contribuyo a la salud espiritual de la iglesia en la que Dios me ha plantado.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Un discípulo sano permanece en Cristo, se conecta con Su iglesia y comparte con otros lo que Dios le ha dado. Podemos resumir este estilo de vida en </span><strong>cinco T’s</strong><span style="font-weight: 400;">:</span></p>
<h2><strong>1. Permanecen</strong></h2>
<h3><strong>Tiempo con Dios: Palabra y oración</strong></h3>
<p><strong>Una búsqueda diaria e intencional de Dios.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi iglesia sana comienza con mi discipulado personal. Comienza con mi búsqueda diaria de Dios a través de Su Palabra y de la oración.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No existen atajos para crecer espiritualmente. Las iglesias sanas están formadas por discípulos sanos, y los discípulos sanos necesitan cultivar una relación constante con Dios. Escudriñar y meditar en Su Palabra, y orar a la luz de sus verdades y principios, no son prácticas opcionales para el cristiano; son parte esencial de una vida que busca seguir a Jesús.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No puedo esperar una iglesia espiritualmente sana si no estoy dispuesto a comenzar conmigo mismo. Necesito la Palabra y la oración para crecer hacia la madurez y convertirme en un discípulo sano que contribuya a la salud de la iglesia.</span></p>
<p><strong>Necesito tiempo con Dios para crecer hacia la madurez y ser un discípulo sano que aporta a la salud de una iglesia sana.</strong></p>
<h2><strong>2. Conectan</strong></h2>
<h3><strong>Tiempo con la iglesia: congregarse</strong></h3>
<p><strong>Un amor por la familia de Dios expresado en la adoración congregacional.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dios no diseñó la vida cristiana para vivirse en aislamiento. La salvación nos introduce en una familia y nos convierte en miembros de un cuerpo. Por eso, no puedo ser un discípulo sano de Jesús si vivo mi fe desconectado de otros creyentes.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Necesito congregarme. Necesito reunirme con la iglesia para adorar, escuchar la Palabra, participar de la vida del cuerpo y recordar que no estoy caminando solo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La reunión congregacional no es simplemente una actividad semanal que debemos cumplir. Es una expresión concreta de nuestro amor por Dios y por Su pueblo.</span></p>
<p><strong>Necesito tiempo con la iglesia para crecer hacia la madurez y ser un discípulo sano que aporta a la salud de una iglesia sana.</strong></p>
<h3><strong>Tiempo en grupos: comunidad y rendición de cuentas</strong></h3>
<p><strong>Un amor por la familia de Dios expresado en relaciones cercanas y transformadoras.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero la conexión con la iglesia no termina en la reunión congregacional. También necesitamos relaciones más cercanas donde podamos ser conocidos, animados, corregidos, cuidados y desafiados a seguir fielmente a Jesús.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso necesitamos espacios de comunidad, como nuestros grupos GAPs, donde podamos compartir la vida con otros creyentes, rendir cuentas, recibir ánimo y animar a otros a perseverar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El discipulado crece hacia la madurez cuando dejamos de ser espectadores y comenzamos a caminar intencionalmente con otros. No existen discípulos sanos y maduros que permanezcan permanentemente desconectados del cuerpo de Cristo.</span></p>
<p><strong>Necesito tiempo en comunidad para crecer hacia la madurez y ser un discípulo sano que aporta a la salud de una iglesia sana.</strong></p>
<h2><strong>3. Comparten</strong></h2>
<h3><strong>Tiempo de dar: servir y ofrendar</strong></h3>
<p><strong>Una buena mayordomía de los dones y recursos que Dios me ha confiado.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Una señal de que nuestro discipulado está creciendo saludablemente es que comenzamos a vivir para dar, no solamente para recibir.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús espera que Sus discípulos den fruto. Y parte de ese fruto consiste en compartir lo que somos y lo que tenemos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dios nos ha dado dones para ponerlos al servicio de otros. Nos ha dado recursos para administrarlos con fidelidad y generosidad. Por eso, servir y ofrendar no son simplemente actividades de la iglesia; son expresiones de una vida transformada por el evangelio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Todo lo que tenemos proviene de Dios. Somos administradores, no dueños absolutos. Y cuando entendemos que en Cristo hemos recibido todo lo que verdaderamente necesitamos, podemos comenzar a vivir con generosidad y a reflejar el corazón de Aquel que se entregó por nosotros.</span></p>
<p><strong>Necesito tiempo para servir y dar para crecer hacia la madurez y ser un discípulo sano que aporta a la salud de una iglesia sana.</strong></p>
<h3><strong>Tiempo de ir: misiones y evangelismo</strong></h3>
<p><strong>Un deseo que se convierte en acción para compartir el evangelio.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Un discípulo sano no solamente recibe y crece; también va.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El evangelio que hemos recibido no es algo que debemos guardar para nosotros mismos. Las buenas noticias de Jesús deben ser compartidas con quienes todavía no las conocen.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso necesitamos ser intencionales en ir y compartir el evangelio. Necesitamos desarrollar una conciencia constante de las personas que Dios ha puesto a nuestro alrededor y buscar oportunidades para hablarles de Cristo, servirles y mostrarles con nuestras palabras y nuestras acciones la esperanza que tenemos en Él.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La vida cristiana se trata de dar porque hemos recibido todo en Cristo. Ya no vivimos buscando que otros llenen nuestras necesidades, sino que, siguiendo el ejemplo de Jesús, podemos entregarnos por el bien de los demás sin esperar nada a cambio.</span></p>
<p><strong>Necesito tiempo para ir y compartir el evangelio para crecer hacia la madurez y ser un discípulo sano que aporta a la salud de una iglesia sana.</strong></p>
<h1><strong>Una iglesia sana comienza conmigo</strong></h1>
<p><span style="font-weight: 400;">La próxima vez que pienses en la idea de una iglesia sana, piensa primero en ti.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En lugar de preguntarte solamente: </span><strong>“¿Es esta una iglesia sana?”</strong><span style="font-weight: 400;">, pregúntate también: </span><strong>“¿Estoy viviendo como un discípulo sano que contribuye a la salud de esta iglesia?”</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pregúntate:</span></p>
<ul>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">¿Estoy permaneciendo en Cristo por medio de la Palabra y la oración?</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">¿Estoy conectándome con la iglesia en la adoración congregacional?</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">¿Estoy desarrollando relaciones profundas de comunidad y rendición de cuentas?</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">¿Estoy compartiendo mi tiempo, mis dones y mis recursos por medio del servicio y la generosidad?</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">¿Estoy dispuesto a ir y compartir el evangelio con otros?</span></li>
</ul>
<p><span style="font-weight: 400;">Una iglesia sana comienza cuando sus miembros deciden seguir a Jesús en los términos de Jesús.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso, </span><strong>no esperes simplemente encontrar una iglesia sana. Sé un discípulo sano que contribuye a formar una iglesia sana.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En la medida en que permanecemos, conectamos y compartimos —viviendo estas cinco T’s—, crecemos hacia la madurez y nos convertimos en instrumentos que Dios puede usar para nutrir, fortalecer y multiplicar iglesias sanas.</span></p>
<p><strong>La salud de la iglesia comienza con la salud de sus discípulos. Y el discipulado comienza conmigo.</strong></p>]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">A la mayoría de los seguidores de Jesús nos atrae la idea de pertenecer a una iglesia sana. Anhelamos una iglesia donde exista amor, fidelidad a la Palabra, comunidad, servicio, generosidad y un compromiso genuino con el evangelio. Sin embargo, pocas veces pensamos en esa aspiración en relación con nosotros mismos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Queremos una iglesia sana, pero fácilmente olvidamos que </span><strong>la salud de una iglesia está profundamente relacionada con la salud espiritual de quienes la conformamos</strong><span style="font-weight: 400;">. Las iglesias sanas no son fenómenos extraordinarios que aparecen de la nada. Una iglesia sana comienza a formarse cuando quienes se congregan en ella comienzan a vivir como discípulos sanos que siguen a Jesús en los términos de Jesús.</span></p>
<p><strong>“Jesús dijo a Sus discípulos: «Si alguien quiere venir en pos de Mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y que me siga»”.— Mateo 16:24</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso, el deseo de pertenecer a una iglesia sana no comienza con la iglesia que elijo para congregarme. </span><strong>Comienza conmigo: con la manera en que vivo como miembro del cuerpo de Cristo y con la forma en que contribuyo a la salud espiritual de la iglesia en la que Dios me ha plantado.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Un discípulo sano permanece en Cristo, se conecta con Su iglesia y comparte con otros lo que Dios le ha dado. Podemos resumir este estilo de vida en </span><strong>cinco T’s</strong><span style="font-weight: 400;">:</span></p>
<h2><strong>1. Permanecen</strong></h2>
<h3><strong>Tiempo con Dios: Palabra y oración</strong></h3>
<p><strong>Una búsqueda diaria e intencional de Dios.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi iglesia sana comienza con mi discipulado personal. Comienza con mi búsqueda diaria de Dios a través de Su Palabra y de la oración.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No existen atajos para crecer espiritualmente. Las iglesias sanas están formadas por discípulos sanos, y los discípulos sanos necesitan cultivar una relación constante con Dios. Escudriñar y meditar en Su Palabra, y orar a la luz de sus verdades y principios, no son prácticas opcionales para el cristiano; son parte esencial de una vida que busca seguir a Jesús.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No puedo esperar una iglesia espiritualmente sana si no estoy dispuesto a comenzar conmigo mismo. Necesito la Palabra y la oración para crecer hacia la madurez y convertirme en un discípulo sano que contribuya a la salud de la iglesia.</span></p>
<p><strong>Necesito tiempo con Dios para crecer hacia la madurez y ser un discípulo sano que aporta a la salud de una iglesia sana.</strong></p>
<h2><strong>2. Conectan</strong></h2>
<h3><strong>Tiempo con la iglesia: congregarse</strong></h3>
<p><strong>Un amor por la familia de Dios expresado en la adoración congregacional.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dios no diseñó la vida cristiana para vivirse en aislamiento. La salvación nos introduce en una familia y nos convierte en miembros de un cuerpo. Por eso, no puedo ser un discípulo sano de Jesús si vivo mi fe desconectado de otros creyentes.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Necesito congregarme. Necesito reunirme con la iglesia para adorar, escuchar la Palabra, participar de la vida del cuerpo y recordar que no estoy caminando solo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La reunión congregacional no es simplemente una actividad semanal que debemos cumplir. Es una expresión concreta de nuestro amor por Dios y por Su pueblo.</span></p>
<p><strong>Necesito tiempo con la iglesia para crecer hacia la madurez y ser un discípulo sano que aporta a la salud de una iglesia sana.</strong></p>
<h3><strong>Tiempo en grupos: comunidad y rendición de cuentas</strong></h3>
<p><strong>Un amor por la familia de Dios expresado en relaciones cercanas y transformadoras.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero la conexión con la iglesia no termina en la reunión congregacional. También necesitamos relaciones más cercanas donde podamos ser conocidos, animados, corregidos, cuidados y desafiados a seguir fielmente a Jesús.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso necesitamos espacios de comunidad, como nuestros grupos GAPs, donde podamos compartir la vida con otros creyentes, rendir cuentas, recibir ánimo y animar a otros a perseverar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El discipulado crece hacia la madurez cuando dejamos de ser espectadores y comenzamos a caminar intencionalmente con otros. No existen discípulos sanos y maduros que permanezcan permanentemente desconectados del cuerpo de Cristo.</span></p>
<p><strong>Necesito tiempo en comunidad para crecer hacia la madurez y ser un discípulo sano que aporta a la salud de una iglesia sana.</strong></p>
<h2><strong>3. Comparten</strong></h2>
<h3><strong>Tiempo de dar: servir y ofrendar</strong></h3>
<p><strong>Una buena mayordomía de los dones y recursos que Dios me ha confiado.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Una señal de que nuestro discipulado está creciendo saludablemente es que comenzamos a vivir para dar, no solamente para recibir.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús espera que Sus discípulos den fruto. Y parte de ese fruto consiste en compartir lo que somos y lo que tenemos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dios nos ha dado dones para ponerlos al servicio de otros. Nos ha dado recursos para administrarlos con fidelidad y generosidad. Por eso, servir y ofrendar no son simplemente actividades de la iglesia; son expresiones de una vida transformada por el evangelio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Todo lo que tenemos proviene de Dios. Somos administradores, no dueños absolutos. Y cuando entendemos que en Cristo hemos recibido todo lo que verdaderamente necesitamos, podemos comenzar a vivir con generosidad y a reflejar el corazón de Aquel que se entregó por nosotros.</span></p>
<p><strong>Necesito tiempo para servir y dar para crecer hacia la madurez y ser un discípulo sano que aporta a la salud de una iglesia sana.</strong></p>
<h3><strong>Tiempo de ir: misiones y evangelismo</strong></h3>
<p><strong>Un deseo que se convierte en acción para compartir el evangelio.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Un discípulo sano no solamente recibe y crece; también va.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El evangelio que hemos recibido no es algo que debemos guardar para nosotros mismos. Las buenas noticias de Jesús deben ser compartidas con quienes todavía no las conocen.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso necesitamos ser intencionales en ir y compartir el evangelio. Necesitamos desarrollar una conciencia constante de las personas que Dios ha puesto a nuestro alrededor y buscar oportunidades para hablarles de Cristo, servirles y mostrarles con nuestras palabras y nuestras acciones la esperanza que tenemos en Él.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La vida cristiana se trata de dar porque hemos recibido todo en Cristo. Ya no vivimos buscando que otros llenen nuestras necesidades, sino que, siguiendo el ejemplo de Jesús, podemos entregarnos por el bien de los demás sin esperar nada a cambio.</span></p>
<p><strong>Necesito tiempo para ir y compartir el evangelio para crecer hacia la madurez y ser un discípulo sano que aporta a la salud de una iglesia sana.</strong></p>
<h1><strong>Una iglesia sana comienza conmigo</strong></h1>
<p><span style="font-weight: 400;">La próxima vez que pienses en la idea de una iglesia sana, piensa primero en ti.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En lugar de preguntarte solamente: </span><strong>“¿Es esta una iglesia sana?”</strong><span style="font-weight: 400;">, pregúntate también: </span><strong>“¿Estoy viviendo como un discípulo sano que contribuye a la salud de esta iglesia?”</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pregúntate:</span></p>
<ul>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">¿Estoy permaneciendo en Cristo por medio de la Palabra y la oración?</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">¿Estoy conectándome con la iglesia en la adoración congregacional?</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">¿Estoy desarrollando relaciones profundas de comunidad y rendición de cuentas?</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">¿Estoy compartiendo mi tiempo, mis dones y mis recursos por medio del servicio y la generosidad?</span></li>
<li style="font-weight: 400;" aria-level="1"><span style="font-weight: 400;">¿Estoy dispuesto a ir y compartir el evangelio con otros?</span></li>
</ul>
<p><span style="font-weight: 400;">Una iglesia sana comienza cuando sus miembros deciden seguir a Jesús en los términos de Jesús.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso, </span><strong>no esperes simplemente encontrar una iglesia sana. Sé un discípulo sano que contribuye a formar una iglesia sana.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En la medida en que permanecemos, conectamos y compartimos —viviendo estas cinco T’s—, crecemos hacia la madurez y nos convertimos en instrumentos que Dios puede usar para nutrir, fortalecer y multiplicar iglesias sanas.</span></p>
<p><strong>La salud de la iglesia comienza con la salud de sus discípulos. Y el discipulado comienza conmigo.</strong></p>]]></content:encoded>
	</item>
    	<item>
        <title>Cuando buscar la unidad termina dividiendo a la iglesia</title>
		<link>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/cuando-buscar-la-unidad-termina-dividiendo-a-la-iglesia</link>
        <comments>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/cuando-buscar-la-unidad-termina-dividiendo-a-la-iglesia#comments</comments>        
        <pubDate>Fri, 24 Jul 2026 16:29:04 -0500</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Omar Soto]]></dc:creator>                <category><![CDATA[Mente Transformada]]></category>
        		<guid isPermaLink="false">https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/cuando-buscar-la-unidad-termina-dividiendo-a-la-iglesia</guid>
		<description><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Al finalizar nuestro tiempo de adoración congregacional cada domingo en la iglesia que tengo el privilegio de pastorear, apartamos unos minutos para compartir las oportunidades de servicio que tenemos como iglesia. Deliberadamente las llamamos </span><em><span style="font-weight: 400;">oportunidades de servicio</span></em><span style="font-weight: 400;"> y no simplemente </span><em><span style="font-weight: 400;">anuncios</span></em><span style="font-weight: 400;">, porque queremos que nuestros miembros las vean como una extensión natural de la adoración: oportunidades concretas para poner en práctica las verdades que aprendemos en la Palabra de Dios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Uno de esos domingos tuve la responsabilidad de compartir estas oportunidades. Entre ellas estaba </span><strong>Super Domingo Vertical en tu Casa</strong><span style="font-weight: 400;">, una actividad que realizamos cinco veces al año, el último domingo de ciertos meses, con el propósito de animar a las familias de la iglesia a abrir sus hogares e invitar a otros a compartir una comida, cultivar amistades y practicar la hospitalidad cristiana.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ese día hice un énfasis particular. Animé a la congregación a no invitar siempre a las mismas personas. Les pedí que buscaran a alguien fuera de su círculo cercano, alguien con quien quizá tuvieran poco en común o apenas conocieran. Los animé a salir de su zona de comodidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recuerdo haber dicho una frase que llamó la atención de varios:</span></p>
<p><strong>"Busquemos salir de nuestros grupitos, porque a veces los grupitos se convierten más en un cáncer para la iglesia que en una bendición que fomente la unidad."</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Reconozco que es una expresión fuerte. Sin embargo, creo que describe una realidad que muchas iglesias enfrentan.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La Biblia nos enseña que el corazón humano es engañoso. Podemos convencernos fácilmente de que estamos promoviendo la unidad simplemente porque convivimos con otros creyentes. Sin embargo, cuando siempre compartimos la mesa con las mismas personas, invitamos únicamente a quienes ya son nuestros amigos y mantenemos relaciones solamente con quienes piensan como nosotros, sin darnos cuenta terminamos segmentando la iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No necesariamente lo hacemos por maldad. Muchas veces sucede por comodidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Invitamos a quienes sabemos que nos entienden, con quienes la conversación fluye naturalmente o incluso a quienes probablemente nos devolverán la invitación en otra ocasión. Poco a poco, sin proponérnoslo, dejamos de ver a la iglesia como una familia completa y comenzamos a vivirla por pequeños círculos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ese es el problema de los grupitos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No porque la amistad sea mala, sino porque el evangelio nos llama a algo mucho más grande que la comodidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El mundo funciona creando grupos de afinidad. Las personas buscan a quienes confirman sus gustos, sus opiniones, su estilo de vida o su nivel social. Es natural rodearnos de quienes nos hacen sentir cómodos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero el evangelio siempre nos llama a ir un paso más allá.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Seguir a Cristo implica morir al egoísmo, abandonar el ensimismamiento y abrir espacio en nuestra vida para personas que probablemente nunca hubiéramos escogido de manera natural. Significa practicar una hospitalidad que no espera nada a cambio y amar a quienes no necesariamente comparten nuestros intereses, personalidad o trasfondo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús mismo nos dio ese ejemplo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Durante su ministerio convivió con todo tipo de personas. Caminó con pescadores y recaudadores de impuestos, habló con fariseos y pecadores, recibió a ricos y pobres, atendió a niños y ancianos, ministró tanto a judíos como a gentiles. Personas respetadas y personas rechazadas encontraron en Él la misma gracia y la misma verdad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús nunca limitó su ministerio a un solo grupo demográfico. Para Él, todos compartían la misma necesidad: ser reconciliados con Dios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Incluso al observar a los doce apóstoles encontramos un grupo sorprendentemente diverso. Había diferentes ocupaciones, personalidades, temperamentos y perspectivas. Difícilmente habrían formado un grupo de amigos por iniciativa propia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, Jesús los unió bajo una identidad superior: pertenecer a Él.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ese sigue siendo el modelo para la iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En Cristo nadie es más importante que otro. Nadie posee mayor valor por su trasfondo, su personalidad, su nivel económico o su antigüedad en la congregación. Todos somos igualmente necesitados de gracia y todos somos igualmente amados por nuestro Señor.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Lamentablemente, con el paso del tiempo muchas iglesias olvidan este principio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Se forman grupitos que, consciente o inconscientemente, levantan barreras difíciles de cruzar. La cercanía entre unos pocos termina comunicando exclusividad para los demás. Lo que comenzó como una amistad sana puede convertirse en una estructura cerrada donde otros sienten que no pertenecen.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Paradójicamente, un exceso de unidad dentro de un pequeño grupo puede terminar produciendo división en toda la iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esto no significa que sea incorrecto tener amigos más cercanos dentro de la congregación. Eso es completamente normal y saludable.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El problema aparece cuando esa cercanía se convierte en un límite para conocer a otros hermanos. Cuando dejamos de ser intencionales en ampliar nuestras relaciones. Cuando siempre buscamos que estén presentes los mismos en cada reunión. Cuando nunca damos el primer paso para acercarnos a alguien diferente.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El evangelio nos llama a una hospitalidad mucho más amplia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Nos invita a abrir nuestra mesa, nuestro tiempo y nuestro corazón a personas que quizá nunca se acercarían si nosotros no tomáramos la iniciativa.</span></p>
<p><strong>Puede sonar radical.</strong></p>
<p><strong>Pero en realidad es profundamente bíblico.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La verdadera unidad de la iglesia no ocurre cuando existen pequeños grupos muy unidos. Ocurre cuando toda la iglesia está interconectada, cuando los hermanos se conocen, se sirven, oran unos por otros y encuentran espacios para convivir más allá de sus círculos naturales de amistad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Quizá ahora haga más sentido aquella frase que compartí durante las oportunidades de servicio:</span></p>
<p><strong>"A veces los grupitos se convierten más en un cáncer para la iglesia que en una bendición que fomente la unidad."</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No porque la amistad sea un problema, sino porque cualquier amistad que se cierre sobre sí misma y deje de abrir espacio para otros termina debilitando aquello que dice fortalecer.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando entendemos esta verdad y la practicamos con un corazón correcto, damos un paso más hacia la madurez del evangelio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi oración es que Dios me ayude a vivir primero aquello que escribo. Que mi deseo por la unidad de la iglesia local sea genuino y constante. Que nunca permita que mi comodidad limite mi hospitalidad. Que mi vida esté siempre abierta para recibir, servir y amar a cualquier hermano que Dios ponga en mi camino.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Solo así podremos reflejar el carácter de Cristo, quien derriba barreras y forma un solo pueblo para la gloria de Dios.</span></p>
<p>&nbsp;</p>]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Al finalizar nuestro tiempo de adoración congregacional cada domingo en la iglesia que tengo el privilegio de pastorear, apartamos unos minutos para compartir las oportunidades de servicio que tenemos como iglesia. Deliberadamente las llamamos </span><em><span style="font-weight: 400;">oportunidades de servicio</span></em><span style="font-weight: 400;"> y no simplemente </span><em><span style="font-weight: 400;">anuncios</span></em><span style="font-weight: 400;">, porque queremos que nuestros miembros las vean como una extensión natural de la adoración: oportunidades concretas para poner en práctica las verdades que aprendemos en la Palabra de Dios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Uno de esos domingos tuve la responsabilidad de compartir estas oportunidades. Entre ellas estaba </span><strong>Super Domingo Vertical en tu Casa</strong><span style="font-weight: 400;">, una actividad que realizamos cinco veces al año, el último domingo de ciertos meses, con el propósito de animar a las familias de la iglesia a abrir sus hogares e invitar a otros a compartir una comida, cultivar amistades y practicar la hospitalidad cristiana.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ese día hice un énfasis particular. Animé a la congregación a no invitar siempre a las mismas personas. Les pedí que buscaran a alguien fuera de su círculo cercano, alguien con quien quizá tuvieran poco en común o apenas conocieran. Los animé a salir de su zona de comodidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recuerdo haber dicho una frase que llamó la atención de varios:</span></p>
<p><strong>"Busquemos salir de nuestros grupitos, porque a veces los grupitos se convierten más en un cáncer para la iglesia que en una bendición que fomente la unidad."</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Reconozco que es una expresión fuerte. Sin embargo, creo que describe una realidad que muchas iglesias enfrentan.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La Biblia nos enseña que el corazón humano es engañoso. Podemos convencernos fácilmente de que estamos promoviendo la unidad simplemente porque convivimos con otros creyentes. Sin embargo, cuando siempre compartimos la mesa con las mismas personas, invitamos únicamente a quienes ya son nuestros amigos y mantenemos relaciones solamente con quienes piensan como nosotros, sin darnos cuenta terminamos segmentando la iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No necesariamente lo hacemos por maldad. Muchas veces sucede por comodidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Invitamos a quienes sabemos que nos entienden, con quienes la conversación fluye naturalmente o incluso a quienes probablemente nos devolverán la invitación en otra ocasión. Poco a poco, sin proponérnoslo, dejamos de ver a la iglesia como una familia completa y comenzamos a vivirla por pequeños círculos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ese es el problema de los grupitos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No porque la amistad sea mala, sino porque el evangelio nos llama a algo mucho más grande que la comodidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El mundo funciona creando grupos de afinidad. Las personas buscan a quienes confirman sus gustos, sus opiniones, su estilo de vida o su nivel social. Es natural rodearnos de quienes nos hacen sentir cómodos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero el evangelio siempre nos llama a ir un paso más allá.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Seguir a Cristo implica morir al egoísmo, abandonar el ensimismamiento y abrir espacio en nuestra vida para personas que probablemente nunca hubiéramos escogido de manera natural. Significa practicar una hospitalidad que no espera nada a cambio y amar a quienes no necesariamente comparten nuestros intereses, personalidad o trasfondo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús mismo nos dio ese ejemplo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Durante su ministerio convivió con todo tipo de personas. Caminó con pescadores y recaudadores de impuestos, habló con fariseos y pecadores, recibió a ricos y pobres, atendió a niños y ancianos, ministró tanto a judíos como a gentiles. Personas respetadas y personas rechazadas encontraron en Él la misma gracia y la misma verdad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús nunca limitó su ministerio a un solo grupo demográfico. Para Él, todos compartían la misma necesidad: ser reconciliados con Dios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Incluso al observar a los doce apóstoles encontramos un grupo sorprendentemente diverso. Había diferentes ocupaciones, personalidades, temperamentos y perspectivas. Difícilmente habrían formado un grupo de amigos por iniciativa propia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, Jesús los unió bajo una identidad superior: pertenecer a Él.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ese sigue siendo el modelo para la iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En Cristo nadie es más importante que otro. Nadie posee mayor valor por su trasfondo, su personalidad, su nivel económico o su antigüedad en la congregación. Todos somos igualmente necesitados de gracia y todos somos igualmente amados por nuestro Señor.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Lamentablemente, con el paso del tiempo muchas iglesias olvidan este principio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Se forman grupitos que, consciente o inconscientemente, levantan barreras difíciles de cruzar. La cercanía entre unos pocos termina comunicando exclusividad para los demás. Lo que comenzó como una amistad sana puede convertirse en una estructura cerrada donde otros sienten que no pertenecen.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Paradójicamente, un exceso de unidad dentro de un pequeño grupo puede terminar produciendo división en toda la iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esto no significa que sea incorrecto tener amigos más cercanos dentro de la congregación. Eso es completamente normal y saludable.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El problema aparece cuando esa cercanía se convierte en un límite para conocer a otros hermanos. Cuando dejamos de ser intencionales en ampliar nuestras relaciones. Cuando siempre buscamos que estén presentes los mismos en cada reunión. Cuando nunca damos el primer paso para acercarnos a alguien diferente.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El evangelio nos llama a una hospitalidad mucho más amplia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Nos invita a abrir nuestra mesa, nuestro tiempo y nuestro corazón a personas que quizá nunca se acercarían si nosotros no tomáramos la iniciativa.</span></p>
<p><strong>Puede sonar radical.</strong></p>
<p><strong>Pero en realidad es profundamente bíblico.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La verdadera unidad de la iglesia no ocurre cuando existen pequeños grupos muy unidos. Ocurre cuando toda la iglesia está interconectada, cuando los hermanos se conocen, se sirven, oran unos por otros y encuentran espacios para convivir más allá de sus círculos naturales de amistad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Quizá ahora haga más sentido aquella frase que compartí durante las oportunidades de servicio:</span></p>
<p><strong>"A veces los grupitos se convierten más en un cáncer para la iglesia que en una bendición que fomente la unidad."</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No porque la amistad sea un problema, sino porque cualquier amistad que se cierre sobre sí misma y deje de abrir espacio para otros termina debilitando aquello que dice fortalecer.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando entendemos esta verdad y la practicamos con un corazón correcto, damos un paso más hacia la madurez del evangelio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi oración es que Dios me ayude a vivir primero aquello que escribo. Que mi deseo por la unidad de la iglesia local sea genuino y constante. Que nunca permita que mi comodidad limite mi hospitalidad. Que mi vida esté siempre abierta para recibir, servir y amar a cualquier hermano que Dios ponga en mi camino.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Solo así podremos reflejar el carácter de Cristo, quien derriba barreras y forma un solo pueblo para la gloria de Dios.</span></p>
<p>&nbsp;</p>]]></content:encoded>
	</item>
    	<item>
        <title>¿Quiénes son los amigos de un cristiano?</title>
		<link>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/-qui-nes-son-los-amigos-de-un-cristiano</link>
        <comments>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/-qui-nes-son-los-amigos-de-un-cristiano#comments</comments>        
        <pubDate>Mon, 22 Jun 2026 15:32:05 -0500</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Omar Soto]]></dc:creator>                <category><![CDATA[Mente Transformada]]></category>
        		<guid isPermaLink="false">https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/-qui-nes-son-los-amigos-de-un-cristiano</guid>
		<description><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Dios nos concede muchas bendiciones en esta vida, y entre ellas encontramos la amistad. Él nos da el privilegio de tener amigos y también de ser amigos para otros.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los amigos traen alegrías, consuelo y gozo de una manera que pocas cosas pueden hacerlo. Dios desea que disfrutemos de nuestras relaciones, porque estas son parte de sus buenos regalos para nosotros. La Biblia nos muestra repetidamente el valor de la amistad:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia».— Proverbios 17:17</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«El ungüento y el perfume alegran el corazón; el consejo del amigo alegra el alma».— Proverbios 27:9</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado».— Proverbios 13:20</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano».— Proverbios 18:24</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En la vida existen muchos tipos de amistades. Algunas son más cercanas que otras; algunas tienen mayor influencia en nosotros; algunas son más profundas y significativas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso, todo cristiano debería hacerse una pregunta importante:</span></p>
<p><strong>¿Quiénes deberían ser mis mejores amigos?</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para responder correctamente, debemos escuchar a Jesús. Si existe un estándar perfecto para evaluar la amistad, ese estándar se encuentra en Él. Cristo es el amigo perfecto, y de Él debemos aprender qué características buscar en nuestras amistades más cercanas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los criterios de este mundo suelen valorar la diversión, la conveniencia, los intereses comunes o la afinidad personal. Sin embargo, los mejores amigos de un cristiano deben ser definidos según los estándares de Cristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús habló de la amistad de manera particularmente profunda en Juan 15, durante su discurso de despedida a sus discípulos:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos».— Juan 15:13</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando».— Juan 15:14</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; pero los he llamado amigos, porque les he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre».— Juan 15:15</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Estos versículos nos muestran tres características esenciales que deberían estar presentes en aquellos que consideramos nuestros amigos más cercanos.</span></p>
<h2><strong>1. Un mejor amigo conoce a Dios y su verdad</strong></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús dijo que había dado a conocer a sus discípulos todo lo que había oído del Padre. Por lo tanto, un mejor amigo para el cristiano debe ser alguien que conozca a Dios y que crezca continuamente en ese conocimiento.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Debemos procurar cultivar amistades con personas que conocen el carácter de Dios, sus atributos, sus promesas y sus mandamientos. Personas que nos ayudan a ver con mayor claridad quién es Dios y qué espera de nosotros.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No se trata únicamente de tener conversaciones formales sobre la Biblia. Más bien, se trata de amistades donde la verdad de Dios influye naturalmente en la conversación cotidiana, en las decisiones, en los consejos y en la manera de interpretar la vida.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los mejores amigos son aquellos que constantemente nos recuerdan las verdades de Dios, no porque estén predicando a cada momento, sino porque su manera de pensar está profundamente moldeada por la Palabra.</span></p>
<h2><strong>2. Un mejor amigo obedece a Cristo</strong></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús afirmó: «Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando».</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aquí encontramos el aspecto práctico del punto anterior. No basta con conocer la verdad; también es necesario vivirla.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los mejores amigos para un cristiano son aquellos que procuran obedecer a Cristo. Son personas que buscan ser hacedoras de la Palabra y no solamente oidoras.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Estas amistades son valiosas porque nos muestran cómo se ve la fidelidad en la práctica. Nos enseñan con su ejemplo cómo amar, servir, perdonar, arrepentirse y perseverar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Son amigos cuya vida nos inspira a crecer espiritualmente. Al observar su caminar con Dios, somos motivados a imitar su fe y a buscar una mayor obediencia al Señor.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No se trata de encontrar personas perfectas, sino creyentes que aman sinceramente a Cristo y que luchan por vivir conforme a sus mandamientos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso, la meta no es acumular una gran cantidad de amistades, sino cultivar amistades de calidad según el estándar de Jesús.</span></p>
<h2><strong>3. Un mejor amigo está dispuesto a sacrificarse por ti</strong></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús declaró:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos».</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cristo es el ejemplo supremo de este amor. Él entregó su vida por nosotros cuando todavía éramos pecadores y enemigos de Dios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, Jesús también nos enseña que la verdadera amistad implica sacrificio. Amar a un amigo significa estar dispuesto a servirle, ayudarle y sostenerle incluso cuando el costo es alto.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dar la vida por un amigo no comienza en un acto heroico de un solo momento; comienza en los sacrificios cotidianos. Comienza cuando invertimos tiempo, recursos, atención y energía para buscar el bien de nuestros hermanos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Una amistad bíblica está marcada por el compromiso y la entrega. Cuando reconocemos a nuestros verdaderos amigos según los criterios de Cristo, estaremos mucho más dispuestos a servirles y sacrificarnos por ellos.</span></p>
<h2><strong>Una pregunta necesaria</strong></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Después de considerar estas características, surge una pregunta inevitable:</span></p>
<p><strong>¿Eres tú el tipo de amigo que otros creyentes deberían buscar?</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es fácil evaluar a quienes nos rodean, pero también debemos examinarnos a nosotros mismos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Conoces cada vez más a Dios y ayudas a otros a conocerlo?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Estás obedeciendo a Cristo de manera visible y práctica?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Estás dispuesto a sacrificarte por el bien de tus hermanos?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi oración es que, si todavía no eres ese tipo de amigo, desees llegar a serlo. Y si ya estás creciendo en estas áreas, que Dios te permita ser una bendición para muchos y recibir amistades que reflejen esas mismas virtudes.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dios nos ha dado el regalo de la amistad. Pero si estamos en Cristo, nuestro llamado no es simplemente tener amigos, sino cultivar amistades que reflejen el modelo de Jesús.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso, esforcémonos en crecer en nuestra amistad con Cristo y en rodearnos de personas que nos ayuden a amarle, obedecerle y seguirle con mayor fidelidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Después de todo, los mejores amigos de un cristiano son aquellos que lo acercan más a Jesús.</span></p>
<p>&nbsp;</p>]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Dios nos concede muchas bendiciones en esta vida, y entre ellas encontramos la amistad. Él nos da el privilegio de tener amigos y también de ser amigos para otros.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los amigos traen alegrías, consuelo y gozo de una manera que pocas cosas pueden hacerlo. Dios desea que disfrutemos de nuestras relaciones, porque estas son parte de sus buenos regalos para nosotros. La Biblia nos muestra repetidamente el valor de la amistad:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«En todo tiempo ama el amigo, y es como un hermano en tiempo de angustia».— Proverbios 17:17</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«El ungüento y el perfume alegran el corazón; el consejo del amigo alegra el alma».— Proverbios 27:9</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«El que anda con sabios, sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado».— Proverbios 13:20</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«El hombre que tiene amigos ha de mostrarse amigo; y amigo hay más unido que un hermano».— Proverbios 18:24</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En la vida existen muchos tipos de amistades. Algunas son más cercanas que otras; algunas tienen mayor influencia en nosotros; algunas son más profundas y significativas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso, todo cristiano debería hacerse una pregunta importante:</span></p>
<p><strong>¿Quiénes deberían ser mis mejores amigos?</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para responder correctamente, debemos escuchar a Jesús. Si existe un estándar perfecto para evaluar la amistad, ese estándar se encuentra en Él. Cristo es el amigo perfecto, y de Él debemos aprender qué características buscar en nuestras amistades más cercanas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los criterios de este mundo suelen valorar la diversión, la conveniencia, los intereses comunes o la afinidad personal. Sin embargo, los mejores amigos de un cristiano deben ser definidos según los estándares de Cristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús habló de la amistad de manera particularmente profunda en Juan 15, durante su discurso de despedida a sus discípulos:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos».— Juan 15:13</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando».— Juan 15:14</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«Ya no los llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su amo; pero los he llamado amigos, porque les he dado a conocer todo lo que he oído de mi Padre».— Juan 15:15</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Estos versículos nos muestran tres características esenciales que deberían estar presentes en aquellos que consideramos nuestros amigos más cercanos.</span></p>
<h2><strong>1. Un mejor amigo conoce a Dios y su verdad</strong></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús dijo que había dado a conocer a sus discípulos todo lo que había oído del Padre. Por lo tanto, un mejor amigo para el cristiano debe ser alguien que conozca a Dios y que crezca continuamente en ese conocimiento.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Debemos procurar cultivar amistades con personas que conocen el carácter de Dios, sus atributos, sus promesas y sus mandamientos. Personas que nos ayudan a ver con mayor claridad quién es Dios y qué espera de nosotros.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No se trata únicamente de tener conversaciones formales sobre la Biblia. Más bien, se trata de amistades donde la verdad de Dios influye naturalmente en la conversación cotidiana, en las decisiones, en los consejos y en la manera de interpretar la vida.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los mejores amigos son aquellos que constantemente nos recuerdan las verdades de Dios, no porque estén predicando a cada momento, sino porque su manera de pensar está profundamente moldeada por la Palabra.</span></p>
<h2><strong>2. Un mejor amigo obedece a Cristo</strong></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús afirmó: «Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando».</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aquí encontramos el aspecto práctico del punto anterior. No basta con conocer la verdad; también es necesario vivirla.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Los mejores amigos para un cristiano son aquellos que procuran obedecer a Cristo. Son personas que buscan ser hacedoras de la Palabra y no solamente oidoras.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Estas amistades son valiosas porque nos muestran cómo se ve la fidelidad en la práctica. Nos enseñan con su ejemplo cómo amar, servir, perdonar, arrepentirse y perseverar.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Son amigos cuya vida nos inspira a crecer espiritualmente. Al observar su caminar con Dios, somos motivados a imitar su fe y a buscar una mayor obediencia al Señor.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No se trata de encontrar personas perfectas, sino creyentes que aman sinceramente a Cristo y que luchan por vivir conforme a sus mandamientos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso, la meta no es acumular una gran cantidad de amistades, sino cultivar amistades de calidad según el estándar de Jesús.</span></p>
<h2><strong>3. Un mejor amigo está dispuesto a sacrificarse por ti</strong></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Jesús declaró:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">«Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos».</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cristo es el ejemplo supremo de este amor. Él entregó su vida por nosotros cuando todavía éramos pecadores y enemigos de Dios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, Jesús también nos enseña que la verdadera amistad implica sacrificio. Amar a un amigo significa estar dispuesto a servirle, ayudarle y sostenerle incluso cuando el costo es alto.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dar la vida por un amigo no comienza en un acto heroico de un solo momento; comienza en los sacrificios cotidianos. Comienza cuando invertimos tiempo, recursos, atención y energía para buscar el bien de nuestros hermanos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Una amistad bíblica está marcada por el compromiso y la entrega. Cuando reconocemos a nuestros verdaderos amigos según los criterios de Cristo, estaremos mucho más dispuestos a servirles y sacrificarnos por ellos.</span></p>
<h2><strong>Una pregunta necesaria</strong></h2>
<p><span style="font-weight: 400;">Después de considerar estas características, surge una pregunta inevitable:</span></p>
<p><strong>¿Eres tú el tipo de amigo que otros creyentes deberían buscar?</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es fácil evaluar a quienes nos rodean, pero también debemos examinarnos a nosotros mismos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Conoces cada vez más a Dios y ayudas a otros a conocerlo?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Estás obedeciendo a Cristo de manera visible y práctica?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Estás dispuesto a sacrificarte por el bien de tus hermanos?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi oración es que, si todavía no eres ese tipo de amigo, desees llegar a serlo. Y si ya estás creciendo en estas áreas, que Dios te permita ser una bendición para muchos y recibir amistades que reflejen esas mismas virtudes.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dios nos ha dado el regalo de la amistad. Pero si estamos en Cristo, nuestro llamado no es simplemente tener amigos, sino cultivar amistades que reflejen el modelo de Jesús.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso, esforcémonos en crecer en nuestra amistad con Cristo y en rodearnos de personas que nos ayuden a amarle, obedecerle y seguirle con mayor fidelidad.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Después de todo, los mejores amigos de un cristiano son aquellos que lo acercan más a Jesús.</span></p>
<p>&nbsp;</p>]]></content:encoded>
	</item>
    	<item>
        <title>“El llamado es a pastorear almas, no a llenar sillas.”</title>
		<link>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/-el-llamado-es-a-pastorear-almas-no-a-llenar-sillas</link>
        <comments>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/-el-llamado-es-a-pastorear-almas-no-a-llenar-sillas#comments</comments>        
        <pubDate>Tue, 09 Jun 2026 16:59:47 -0500</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Omar Soto]]></dc:creator>                <category><![CDATA[El Obrar de Dios]]></category>
        		<guid isPermaLink="false">https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/-el-llamado-es-a-pastorear-almas-no-a-llenar-sillas</guid>
		<description><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Creo que el pastoreo de las almas es un llamado de Dios que trae gozo a la vida como pocos. Al mismo tiempo, también creo que es un llamado que trae consigo un profundo dolor al alma, como pocos trabajos pueden hacerlo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las Escrituras son claras respecto a las tareas centrales del ministerio pastoral y al propósito de ese llamado:</span></p>
<p><strong>Hechos 6:4</strong><strong><br></strong><span style="font-weight: 400;">“Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra”.</span></p>
<p><strong>Colosenses 1:28</strong><strong><br></strong><span style="font-weight: 400;">“A Él nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si juntamos ambos pasajes, podemos resumir el llamado pastoral de esta manera: </span><strong>Somos llamados a orar y a enseñar las Escrituras con el propósito de presentar a todo hombre perfecto en Cristo.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por supuesto, estos no son los únicos aspectos del ministerio. También está el llamado a ser ejemplo para el rebaño, a sufrir por causa del evangelio, y a servir con humildad y sacrificio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El pastorado es un llamado a morir a uno mismo para vivir por el bien de los demás. Es una vocación que sólo puede sostenerse cuando es Dios quien sostiene al hombre que ha sido llamado.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Además, no es un llamado que traerá popularidad a quien desea ser fiel a Dios en el cuidado de las almas conforme a la enseñanza de las Sagradas Escrituras.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El llamado es a </span><strong>pastorear almas</strong><span style="font-weight: 400;">, no a </span><strong>llenar sillas</strong><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tristemente, no todos viven de acuerdo con esta convicción. Estoy convencido de que, si preguntáramos a cualquier hombre que hoy ocupa un rol pastoral si su tarea consiste en alimentar almas o llenar sillas, el 99.9 % respondería que se trata de lo primero.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, después de casi nueve años pastoreando almas, he podido observar que muchos de los que afirman estar enfocados en el cuidado espiritual de las personas parecen estar más interesados en llenar las sillas que en presentar a todo hombre perfecto en Cristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esta realidad es triste y preocupante. En gran medida, explica por qué en muchas iglesias ya no se habla del pecado; y cuando se habla de él, con frecuencia no se confronta ni se corrige. Incluso cuando se intenta corregir, muchas veces se hace de forma superficial, sin ayudar a las personas a dar pasos concretos de arrepentimiento que evidencien una verdadera transformación.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hace algún tiempo hablé con un “pastor” acerca de la importancia de ayudar a las personas no solo a reconocer su pecado, sino también a dar pasos concretos que reflejen un arrepentimiento genuino. Su respuesta fue:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Eso es mucho trabajo. Ya lo intenté antes. Lo mejor es esperar a que el Espíritu Santo obre en sus corazones a su tiempo”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Creo que esta manera de pensar contradice en gran medida la enseñanza de la Palabra de Dios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Nadie niega que el verdadero arrepentimiento es una obra del Espíritu Santo. Sin Su intervención, nadie puede cambiar verdaderamente. Sin embargo, si estamos hablando de creyentes genuinos, ¿No se supone que el Espíritu Santo ya mora en ellos? Si es así, entonces también poseen el poder para seguir a Cristo y producir fruto digno de arrepentimiento.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Espiritualizar el proceso al punto de decir que las personas simplemente darán fruto “cuando llegue su momento”, aun después de haber reconocido y confesado su pecado, puede convertirse en una excusa para evitar el trabajo pastoral que Dios nos ha encomendado.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entonces surge una pregunta inevitable: ¿Para qué existen los pastores en la iglesia? ¿Solo para orar, enseñar la palabra, y esperar?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Está claro que no somos el Espíritu Santo. No podemos cambiar corazones. Pero sí somos instrumentos de gracia en la vida de las ovejas. Dios nos usa para ayudar, guiar, exhortar y acompañar a aquellos que luchan con el pecado, de manera que, con la obra del Espíritu Santo, puedan dar pasos de fe y arrepentimiento que evidencien Su presencia en sus vidas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si no hacemos esto, estamos fallando en la meta de presentar a todo hombre perfecto en Cristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El texto de Colosenses no dice que la responsabilidad de presentar a todo hombre perfecto en Cristo recae exclusivamente sobre el Espíritu Santo. El apóstol Pablo se involucra activamente en esa tarea. Esto no disminuye el papel central del Espíritu; al contrario, reconoce que Él es quien produce el cambio. Pero también afirma la responsabilidad humana del pastor de enseñar, corregir, aconsejar y acompañar a las personas en su proceso de santificación.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso Pablo escribe:</span></p>
<p><strong>2 Timoteo 4:2</strong><strong><br></strong><span style="font-weight: 400;">“Predica la palabra. Insiste a tiempo y fuera de tiempo. Amonesta, reprende y exhorta con mucha paciencia e instrucción”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esta es la postura que revela verdadero amor por las almas. Cualquier enfoque pastoral que ignore la necesidad de acompañar a las ovejas en sus luchas y guiarlas hacia un arrepentimiento bíblico termina alejándose del propósito del ministerio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando la prioridad deja de ser el cuidado de las almas y se convierte en la conservación de la asistencia, el objetivo ya no es pastorear; es llenar sillas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y si la meta fuera simplemente llenar sillas, la tarea sería relativamente sencilla: basta con minimizar la gravedad del pecado, afirmar constantemente las perspectivas personales de cada individuo y asegurar que todas sus preferencias serán complacidas. Muy pronto habría que buscar más sillas o añadir más servicios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero el crecimiento numérico nunca debe convertirse en la medida principal del éxito ministerial.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi oración es que Dios guarde a Sus pastores de caer en este error. También oro para ser guardado de él.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Prefiero una iglesia pequeña, donde sobran sillas y siempre haya un lugar vacío, que una iglesia llena de personas que viven engañadas pensando que agradan a Cristo, que están siendo conformadas a Su imagen, cuando en realidad no están cambiando.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las ovejas necesitan pastores que las amen lo suficiente como para caminar con ellas en el difícil proceso de la transformación. Porque el cambio verdadero rara vez ocurre por accidente. Dios obra poderosamente, pero muchas veces lo hace a través de hombres fieles que están dispuestos a acompañar, exhortar, corregir y enseñar con paciencia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al final, la pregunta no es cuántas sillas hemos logrado llenar, sino cuántas almas hemos ayudado a parecerse más a Cristo, esto en ocaciones traera profundo gozo en nuestra vida, cuando veamos el resultado del cambio, pero tambien traerá dolor cuando esto no suceda.</span></p>]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Creo que el pastoreo de las almas es un llamado de Dios que trae gozo a la vida como pocos. Al mismo tiempo, también creo que es un llamado que trae consigo un profundo dolor al alma, como pocos trabajos pueden hacerlo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las Escrituras son claras respecto a las tareas centrales del ministerio pastoral y al propósito de ese llamado:</span></p>
<p><strong>Hechos 6:4</strong><strong><br></strong><span style="font-weight: 400;">“Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra”.</span></p>
<p><strong>Colosenses 1:28</strong><strong><br></strong><span style="font-weight: 400;">“A Él nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si juntamos ambos pasajes, podemos resumir el llamado pastoral de esta manera: </span><strong>Somos llamados a orar y a enseñar las Escrituras con el propósito de presentar a todo hombre perfecto en Cristo.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por supuesto, estos no son los únicos aspectos del ministerio. También está el llamado a ser ejemplo para el rebaño, a sufrir por causa del evangelio, y a servir con humildad y sacrificio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El pastorado es un llamado a morir a uno mismo para vivir por el bien de los demás. Es una vocación que sólo puede sostenerse cuando es Dios quien sostiene al hombre que ha sido llamado.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Además, no es un llamado que traerá popularidad a quien desea ser fiel a Dios en el cuidado de las almas conforme a la enseñanza de las Sagradas Escrituras.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El llamado es a </span><strong>pastorear almas</strong><span style="font-weight: 400;">, no a </span><strong>llenar sillas</strong><span style="font-weight: 400;">.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tristemente, no todos viven de acuerdo con esta convicción. Estoy convencido de que, si preguntáramos a cualquier hombre que hoy ocupa un rol pastoral si su tarea consiste en alimentar almas o llenar sillas, el 99.9 % respondería que se trata de lo primero.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin embargo, después de casi nueve años pastoreando almas, he podido observar que muchos de los que afirman estar enfocados en el cuidado espiritual de las personas parecen estar más interesados en llenar las sillas que en presentar a todo hombre perfecto en Cristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esta realidad es triste y preocupante. En gran medida, explica por qué en muchas iglesias ya no se habla del pecado; y cuando se habla de él, con frecuencia no se confronta ni se corrige. Incluso cuando se intenta corregir, muchas veces se hace de forma superficial, sin ayudar a las personas a dar pasos concretos de arrepentimiento que evidencien una verdadera transformación.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Hace algún tiempo hablé con un “pastor” acerca de la importancia de ayudar a las personas no solo a reconocer su pecado, sino también a dar pasos concretos que reflejen un arrepentimiento genuino. Su respuesta fue:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">“Eso es mucho trabajo. Ya lo intenté antes. Lo mejor es esperar a que el Espíritu Santo obre en sus corazones a su tiempo”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Creo que esta manera de pensar contradice en gran medida la enseñanza de la Palabra de Dios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Nadie niega que el verdadero arrepentimiento es una obra del Espíritu Santo. Sin Su intervención, nadie puede cambiar verdaderamente. Sin embargo, si estamos hablando de creyentes genuinos, ¿No se supone que el Espíritu Santo ya mora en ellos? Si es así, entonces también poseen el poder para seguir a Cristo y producir fruto digno de arrepentimiento.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Espiritualizar el proceso al punto de decir que las personas simplemente darán fruto “cuando llegue su momento”, aun después de haber reconocido y confesado su pecado, puede convertirse en una excusa para evitar el trabajo pastoral que Dios nos ha encomendado.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Entonces surge una pregunta inevitable: ¿Para qué existen los pastores en la iglesia? ¿Solo para orar, enseñar la palabra, y esperar?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Está claro que no somos el Espíritu Santo. No podemos cambiar corazones. Pero sí somos instrumentos de gracia en la vida de las ovejas. Dios nos usa para ayudar, guiar, exhortar y acompañar a aquellos que luchan con el pecado, de manera que, con la obra del Espíritu Santo, puedan dar pasos de fe y arrepentimiento que evidencien Su presencia en sus vidas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si no hacemos esto, estamos fallando en la meta de presentar a todo hombre perfecto en Cristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El texto de Colosenses no dice que la responsabilidad de presentar a todo hombre perfecto en Cristo recae exclusivamente sobre el Espíritu Santo. El apóstol Pablo se involucra activamente en esa tarea. Esto no disminuye el papel central del Espíritu; al contrario, reconoce que Él es quien produce el cambio. Pero también afirma la responsabilidad humana del pastor de enseñar, corregir, aconsejar y acompañar a las personas en su proceso de santificación.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Por eso Pablo escribe:</span></p>
<p><strong>2 Timoteo 4:2</strong><strong><br></strong><span style="font-weight: 400;">“Predica la palabra. Insiste a tiempo y fuera de tiempo. Amonesta, reprende y exhorta con mucha paciencia e instrucción”.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Esta es la postura que revela verdadero amor por las almas. Cualquier enfoque pastoral que ignore la necesidad de acompañar a las ovejas en sus luchas y guiarlas hacia un arrepentimiento bíblico termina alejándose del propósito del ministerio.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando la prioridad deja de ser el cuidado de las almas y se convierte en la conservación de la asistencia, el objetivo ya no es pastorear; es llenar sillas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y si la meta fuera simplemente llenar sillas, la tarea sería relativamente sencilla: basta con minimizar la gravedad del pecado, afirmar constantemente las perspectivas personales de cada individuo y asegurar que todas sus preferencias serán complacidas. Muy pronto habría que buscar más sillas o añadir más servicios.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pero el crecimiento numérico nunca debe convertirse en la medida principal del éxito ministerial.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi oración es que Dios guarde a Sus pastores de caer en este error. También oro para ser guardado de él.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Prefiero una iglesia pequeña, donde sobran sillas y siempre haya un lugar vacío, que una iglesia llena de personas que viven engañadas pensando que agradan a Cristo, que están siendo conformadas a Su imagen, cuando en realidad no están cambiando.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Las ovejas necesitan pastores que las amen lo suficiente como para caminar con ellas en el difícil proceso de la transformación. Porque el cambio verdadero rara vez ocurre por accidente. Dios obra poderosamente, pero muchas veces lo hace a través de hombres fieles que están dispuestos a acompañar, exhortar, corregir y enseñar con paciencia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al final, la pregunta no es cuántas sillas hemos logrado llenar, sino cuántas almas hemos ayudado a parecerse más a Cristo, esto en ocaciones traera profundo gozo en nuestra vida, cuando veamos el resultado del cambio, pero tambien traerá dolor cuando esto no suceda.</span></p>]]></content:encoded>
	</item>
    	<item>
        <title>Cuando dudo de la provisión de Dios.</title>
		<link>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/cuando-dudo-de-la-provisi-n-de-dios</link>
        <comments>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/cuando-dudo-de-la-provisi-n-de-dios#comments</comments>        
        <pubDate>Mon, 04 May 2026 17:58:11 -0500</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Omar Soto]]></dc:creator>                <category><![CDATA[Mente Transformada]]></category>
        		<guid isPermaLink="false">https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/cuando-dudo-de-la-provisi-n-de-dios</guid>
		<description><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Tiempo atrás mi esposa compró un comedero de aves en el bazar de objetos usados que tiene nuestra iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando me lo mostró, me emocionó la idea de llenarlo con semillas para alimentar a las aves.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No tardé mucho en hacerlo y colocarlo frente a la ventana de la sala que tiene vista a la calle. Tampoco tardaron mucho los pajaritos en darse cuenta de que frente a nuestra ventana había comida gratis patrocinada por la familia Soto.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cada vez que veo a las aves acercarse a comer del comedero colgante, recuerdo las palabras de nuestro Señor Jesucristo en el sermón del monte. Sobre la provisión por la cual no debo estar ansioso cuando estoy buscando primeramente el reino de Dios y su justicia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mateo 6:25-33&nbsp; “»Por eso les digo, no se preocupen por su vida, qué comerán o qué beberán; ni por su cuerpo, qué vestirán. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes de mucho más valor que ellas? ¿Quién de ustedes, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? Y por la ropa, ¿por qué se preocupan? Observen cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan. Pero les digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos. Y si Dios así viste la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará Él mucho más por ustedes, hombres de poca fe? »Por tanto, no se preocupen, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?”. Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; el Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.”</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dios en su sabiduría me permitió tener este comedero de pájaros frente a la ventana para que cuando los pájaros vengan a comer, yo sea recordado de las promesas de Dios, de lo absurdo que es que me preocupe por la provisión de esta vida.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aunque si soy honesto, creo que cuando me sucede, cuando dudo sobre la provisión futura para mi sustento y el de mi familia, es porque tal vez no estoy tan seguro de que estoy obedeciendo el llamado, el de poner en primer lugar a Dios, su justicia, y su reino en mi vida.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Creo que es válido dudar ante tal incertidumbre, creo que es de sabios hacernos constantemente las preguntas que incomodan:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿En verdad mi enfoque actual es el de buscar el reino de Dios y su justicia?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Mis prioridades de vida revelan que esto es verdad?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Mis compromisos lo revelan?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿La forma en la que administro los bienes que Dios pone en mis manos lo revelan?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Mis disciplinas bíblicas lo revelan?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Mi obediencia a la palabra lo revela?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ya que, de no ser así, creo que tiene sentido que dude sobre la promesa de Jesús, ya que su promesa es condicionada, Jesús nos está diciendo: busca primero y no te hará falta nada de lo que necesitas, nada de lo básico, nada de lo que tu Padre en los cielos sabe que necesitas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Será que muy en el fondo de nuestro corazón, cuando nos preocupamos y dudamos sobre la provisión de Dios, es porque sabemos que no estamos bien enfocados, es porque reconocemos que en la actualidad Dios, su reino, y su justicia no están siendo nuestra prioridad y enfoque?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿O tal vez también pueda ser que estamos teniendo expectativas no realistas? ¿Estamos tal vez preocupados porque Dios provea algo que Él nunca prometió proveer? ¿Tal vez queremos una provisión del tipo que no está descrita en los pasajes de Mateo 6:25-33?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si bien es claro el pasaje, Jesús habla del sustento básico para el cuidado de nuestros cuerpos, el pasaje no está hablando del auto del año que tenemos en mente, o de las vacaciones en las Bahamas que creemos que nos merecemos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">También pudiera ser que la preocupación viene porque estamos haciendo cosas que se ven espirituales, pero donde nuestro corazón no está ahí. El peligro para mí como pastor es el de preparar un sermón o una clase de discipulado donde mi corazón no esté ahí, hacerlo por hacerlo sin una búsqueda auténtica en mi corazón para que el reino de Dios avance en mi vida, y en la de los demás.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si ese es el peligro para un pastor como yo, el cual muchos asumen está enfocado en las cosas del reino, entonces también puede ser un peligro para cualquiera que parezca estar haciendo cosas que se ven espirituales dentro o fuera de la iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pienso que esta sección del evangelio de Marcos nos está invitando a dos cosas en concreto:</span></p>
<ol>
<li><strong>Examinar nuestros corazones</strong><span style="font-weight: 400;"> para discernir si en verdad estamos poniendo nuestra mirada en las cosas del reino de Dios y su justicia, con la motivación y el espíritu correcto.</span></li>
<li><strong>Descansar en la provisión</strong> <strong>de Dios</strong><span style="font-weight: 400;"> cuando el corazón está recto delante de Él, muriendo a su vez a expectativas no realistas de lo que Dios no prometió.</span></li>
</ol>
<p><strong>¿En dónde te encuentras parado el día de hoy con respecto a la promesa de Jesús sobre confiar en su provisión?</strong></p>
<p><strong>¿Qué área necesita ser corregida en tu vida, ya sea en tu expectativa de provisión o en tu devoción auténtica a Dios?</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando veo los pajaritos que se acercan a la ventana para tomar semillas del comedero, recuerdo, que aunque al parecer soy yo el que le pongo las semillas, en el fondo es Dios quien puso esas semillas, y a mí sólo me usó para alimentar a los pajaritos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mientras escribo este mensaje, recibo por correo la noticia de una ayuda extra que me enviará una iglesia en Canadá como apoyo por unos video sermones que les estaré enviando este verano, mensajes para que los escuchen cada sábado trabajadores hispanos que están por esta temporada trabajando en la cosecha (Iglesia en el Establo).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recibo la noticia mientras escribo este artículo, mismo que comencé a escribir mientras en mi mente rondaba la preocupación del gasto de la escuela de mis hijos que incrementará su costo este verano, cuanto necesito crecer en confiar en la provisión de Dios para mi familia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dios es fiel, Él sabe lo que necesitamos en el momento que lo necesitamos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Descansemos en Él, enfoquémonos en buscar su reino y su justicia, y Dios usará los medios que tenga que usar para proveer lo que corresponda en la etapa en la que nos encontremos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Tiempo atrás mi esposa compró un comedero de aves en el bazar de objetos usados que tiene nuestra iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando me lo mostró, me emocionó la idea de llenarlo con semillas para alimentar a las aves.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">No tardé mucho en hacerlo y colocarlo frente a la ventana de la sala que tiene vista a la calle. Tampoco tardaron mucho los pajaritos en darse cuenta de que frente a nuestra ventana había comida gratis patrocinada por la familia Soto.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cada vez que veo a las aves acercarse a comer del comedero colgante, recuerdo las palabras de nuestro Señor Jesucristo en el sermón del monte. Sobre la provisión por la cual no debo estar ansioso cuando estoy buscando primeramente el reino de Dios y su justicia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mateo 6:25-33&nbsp; “»Por eso les digo, no se preocupen por su vida, qué comerán o qué beberán; ni por su cuerpo, qué vestirán. ¿No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que la ropa? Miren las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros, y sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No son ustedes de mucho más valor que ellas? ¿Quién de ustedes, por ansioso que esté, puede añadir una hora al curso de su vida? Y por la ropa, ¿por qué se preocupan? Observen cómo crecen los lirios del campo; no trabajan, ni hilan. Pero les digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos. Y si Dios así viste la hierba del campo, que hoy es y mañana es echada al horno, ¿no hará Él mucho más por ustedes, hombres de poca fe? »Por tanto, no se preocupen, diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿qué beberemos?” o “¿con qué nos vestiremos?”. Porque los gentiles buscan ansiosamente todas estas cosas; el Padre celestial sabe que ustedes necesitan todas estas cosas. Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.”</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dios en su sabiduría me permitió tener este comedero de pájaros frente a la ventana para que cuando los pájaros vengan a comer, yo sea recordado de las promesas de Dios, de lo absurdo que es que me preocupe por la provisión de esta vida.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aunque si soy honesto, creo que cuando me sucede, cuando dudo sobre la provisión futura para mi sustento y el de mi familia, es porque tal vez no estoy tan seguro de que estoy obedeciendo el llamado, el de poner en primer lugar a Dios, su justicia, y su reino en mi vida.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Creo que es válido dudar ante tal incertidumbre, creo que es de sabios hacernos constantemente las preguntas que incomodan:</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿En verdad mi enfoque actual es el de buscar el reino de Dios y su justicia?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Mis prioridades de vida revelan que esto es verdad?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Mis compromisos lo revelan?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿La forma en la que administro los bienes que Dios pone en mis manos lo revelan?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Mis disciplinas bíblicas lo revelan?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Mi obediencia a la palabra lo revela?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Ya que, de no ser así, creo que tiene sentido que dude sobre la promesa de Jesús, ya que su promesa es condicionada, Jesús nos está diciendo: busca primero y no te hará falta nada de lo que necesitas, nada de lo básico, nada de lo que tu Padre en los cielos sabe que necesitas.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Será que muy en el fondo de nuestro corazón, cuando nos preocupamos y dudamos sobre la provisión de Dios, es porque sabemos que no estamos bien enfocados, es porque reconocemos que en la actualidad Dios, su reino, y su justicia no están siendo nuestra prioridad y enfoque?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿O tal vez también pueda ser que estamos teniendo expectativas no realistas? ¿Estamos tal vez preocupados porque Dios provea algo que Él nunca prometió proveer? ¿Tal vez queremos una provisión del tipo que no está descrita en los pasajes de Mateo 6:25-33?</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si bien es claro el pasaje, Jesús habla del sustento básico para el cuidado de nuestros cuerpos, el pasaje no está hablando del auto del año que tenemos en mente, o de las vacaciones en las Bahamas que creemos que nos merecemos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">También pudiera ser que la preocupación viene porque estamos haciendo cosas que se ven espirituales, pero donde nuestro corazón no está ahí. El peligro para mí como pastor es el de preparar un sermón o una clase de discipulado donde mi corazón no esté ahí, hacerlo por hacerlo sin una búsqueda auténtica en mi corazón para que el reino de Dios avance en mi vida, y en la de los demás.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si ese es el peligro para un pastor como yo, el cual muchos asumen está enfocado en las cosas del reino, entonces también puede ser un peligro para cualquiera que parezca estar haciendo cosas que se ven espirituales dentro o fuera de la iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Pienso que esta sección del evangelio de Marcos nos está invitando a dos cosas en concreto:</span></p>
<ol>
<li><strong>Examinar nuestros corazones</strong><span style="font-weight: 400;"> para discernir si en verdad estamos poniendo nuestra mirada en las cosas del reino de Dios y su justicia, con la motivación y el espíritu correcto.</span></li>
<li><strong>Descansar en la provisión</strong> <strong>de Dios</strong><span style="font-weight: 400;"> cuando el corazón está recto delante de Él, muriendo a su vez a expectativas no realistas de lo que Dios no prometió.</span></li>
</ol>
<p><strong>¿En dónde te encuentras parado el día de hoy con respecto a la promesa de Jesús sobre confiar en su provisión?</strong></p>
<p><strong>¿Qué área necesita ser corregida en tu vida, ya sea en tu expectativa de provisión o en tu devoción auténtica a Dios?</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando veo los pajaritos que se acercan a la ventana para tomar semillas del comedero, recuerdo, que aunque al parecer soy yo el que le pongo las semillas, en el fondo es Dios quien puso esas semillas, y a mí sólo me usó para alimentar a los pajaritos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mientras escribo este mensaje, recibo por correo la noticia de una ayuda extra que me enviará una iglesia en Canadá como apoyo por unos video sermones que les estaré enviando este verano, mensajes para que los escuchen cada sábado trabajadores hispanos que están por esta temporada trabajando en la cosecha (Iglesia en el Establo).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Recibo la noticia mientras escribo este artículo, mismo que comencé a escribir mientras en mi mente rondaba la preocupación del gasto de la escuela de mis hijos que incrementará su costo este verano, cuanto necesito crecer en confiar en la provisión de Dios para mi familia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Dios es fiel, Él sabe lo que necesitamos en el momento que lo necesitamos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Descansemos en Él, enfoquémonos en buscar su reino y su justicia, y Dios usará los medios que tenga que usar para proveer lo que corresponda en la etapa en la que nos encontremos.</span></p>
<p>&nbsp;</p>]]></content:encoded>
	</item>
    	<item>
        <title>¿Somos maduros lo suficiente?</title>
		<link>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/-somos-maduros-lo-suficiente</link>
        <comments>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/-somos-maduros-lo-suficiente#comments</comments>        
        <pubDate>Sun, 25 Jan 2026 12:00:00 -0600</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Omar Soto]]></dc:creator>                <category><![CDATA[Mente Transformada]]></category>
        		<guid isPermaLink="false">https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/-somos-maduros-lo-suficiente</guid>
		<description><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Padre Celestial,</span><span style="font-weight: 400;"><br></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Han sido ya 8 años de vivir la fe en comunidad en la Ciudad de México.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">8 años de correr la carrera de la fe junto con los que profesan tu Nombre en la Iglesia Vida Vertical.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">8 años de servicio a tu pueblo, y para gloria de Tu Nombre.</span><em><span style="font-weight: 400;">(Hechos 2:42; Hebreos 12:1)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando pienso en esto, tambien pienso en las siguientes preguntas, que creo son sinceras y necesarias:</span><span style="font-weight: 400;"><br></span></p>
<p><strong>¿Somos maduros lo suficiente? <br>¿Los que celebramos tu fidelidad y tu bondad esta mañana somos maduros lo suficiente?&nbsp; </strong><span style="font-weight: 400;">(Hebreos 5:12–14, Efesios 4:13)</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficientemente como para entender que ya no vivimos nosotros, sino Cristo en nosotros? (Gal. 2:20)</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para contar cualquier cosa en esta tierra como basura cuando la comparamos con tu Hijo Jesucristo? </span><em><span style="font-weight: 400;">(Filipenses 3:7–8; Mateo 13:44)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para entregar nuestros cuerpos como sacrificio vivo por tu causa?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Romanos 12:1; 1 Corintios 6:19–20)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para sacrificar nuestro tiempo, dinero, y dones que nos has dado para el servicio a tu pueblo y el avance de Tu Reino? </span><em><span style="font-weight: 400;">(1 Pedro 4:10; 2 Corintios 9:6–7; Mateo 6:33)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para perder cosas buenas que nos das en esta vida por cosas mejores y centradas en las cosas de arriba?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Colosenses 3:1–3; Marcos 8:35)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para salir de nuestra comodidad y hablar a otros de Jesús?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Mateo 28:19–20; Romanos 1:16)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para morir al pecado con la ayuda de la iglesia?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Romanos 6:11–14; Gálatas 6:1–2)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para servir a tu pueblo en la iglesia local sin esperar nada a cambio?</span><em><span style="font-weight: 400;">(</span></em><em><span style="font-weight: 400;">Filipenses 2:3-4; 1 Cor. 10:24</span></em><em><span style="font-weight: 400;">; Marcos 10:45)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para ser intencionales en hablarnos unos a otros la verdad de tu Palabra en paciencia, amor y humildad?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Efesios 4:15; Colosenses 3:12–13)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para estar dispuestos a ser odiados aún por nuestros seres queridos por causa de nuestras convicciones provenientes del evangelio?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Juan 15:18–20)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para buscar ser intencionales en cumplir con el pacto de membresía que hemos hecho con tu iglesia local, el cual tiene fundamento en tu Palabra?(ver pacto de membresía de IVV)</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para buscar la ganancia espiritual y material de tu iglesia, aún si esto pareciera verse como nuestra pérdida?</span><em><span style="font-weight: 400;">(2 Corintios 8:9)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para ir la extra milla en el servicio que no se nos pidió hacer?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Mateo 5:41; Gálatas 6:9)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para llevar las cargas del ministerio sin estar tan preocupados por saber quién está llevando las mismas u otras cargas?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Gálatas 6:2; Mateo 6:1–4)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para vociferar evidencias de gracia a los oídos de nuestros hermanos en la fe?</span><em><span style="font-weight: 400;">(1 Tesalonicenses 5:11)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para ser intencionales en agradecer por el servicio de otros dentro y fuera de tu iglesia?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Colosenses 3:15; Romanos 16:3–4)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para reconocer cuando hemos pecado, dando pasos que revelan que estamos arrepentidos de nuestro pecado?</span><em><span style="font-weight: 400;">(2 Corintios 7:9–10; Proverbios 28:13)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para poner a Cristo en el centro de nuestra agenda del día, junto con Sus medios de gracia que Él da a la iglesia para edificarla?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Mateo 6:33; Hechos 2:42)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para dar prioridad al ser antes que al hacer?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Juan 15:4–5; Lucas 10:41–42)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para estar más enfocados en lo que nos falta por crecer espiritualmente hablando, en vez de estar más enfocados en lo que los demás no han crecido?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Filipenses 3:12–14; Romanos 14:4)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para buscar la santidad, y por consecuencia estar dispuestos a padecer persecución?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Hebreos 12:14; 2 Timoteo 3:12)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para agradecerte lo bueno y lo malo que ordenas providencialmente en nuestras vidas?</span><em><span style="font-weight: 400;">(1 Tesalonicenses 5:18; Romanos 8:28)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para vivir recordando que nuestra fe no se trata de nosotros sino de Ti?</span><em><span style="font-weight: 400;">(2 Corintios 5:15; Colosenses 3:17)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para estar dispuestos a ser considerados como la basura de este mundo el resto de los días que nos permitas vivir en esta tierra?</span><em><span style="font-weight: 400;">(1 Corintios 4:13; Filipenses 1:29)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para reconocer que el problema no es la iglesia o los que se congregan en ella, sino nuestro corazón que busca la exaltación?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Jeremías 17:9; Marcos 7:21–23)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para que nuestra pérdida sirva a los demás y los beneficie antes que a nosotros?</span><em><span style="font-weight: 400;">(2 Corintios 1:3–6; Colosenses 1:24)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para comenzar a considerar el hacernos estas preguntas si es que aun no nos las hemos hecho?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Salmo 139:23–24; 2 Corintios 13:5)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para después de haberlas considerado, dar algunos pasos de fe y obediencia a tu Palabra en estas direcciones?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Santiago 1:22; Juan 14:21)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para en un futuro poder replicar lo que somos en el nacimiento de una nueva congregación?</span><em><span style="font-weight: 400;">(2 Timoteo 2:2; Hechos 13:1–3)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi ruego y oración es que en cierta medida encontremos un SÍ como respuesta a cada pregunta, sin importar que sabemos que la respuesta variará dependiendo del grado de fe que nos haya sido dado, pero sin importar el grado de madurez de cada uno, mi ruego Padre Celestial, es que en todas estas preguntas encuentren un Sí inicial como respuesta, un Sí que se fortalece conforme avanza el tiempo, y que madura por tu gracia día a día.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Padre Celestial,</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Han sido ya 8 años.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y se de antemano que tu iglesia nunca será perfecta en esta tierra, nunca seremos maduros lo suficiente cuando conocemos y entendemos que la medida eres tu Padre, pero no nos permitas pensar que no existe una meta o un estándar, cuando la realidad es que tu has sido tan claro en tu palabra, que nos dice que la meta y el estándar eres Tú, la perfección de aquel que lo llena todo en todo, de aquel que inició la buena obra y la terminará en aquel día cuando podamos verte cara a cara, junto a nuestro Redentor, tu Hijo Jesucristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Padre Celestial, te ruego que nuestra madurez sea proporcional al pasar de los años, y que el pasar de los años revelen nuestra madurez.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para gloria de tu Santo Nombre, provoca un Sí como respuesta a estas preguntas en todos nosotros.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En el Nombre Santo de tu Hijo amado, Cristo Jesus, te lo suplicamos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¡Amén!</span></p>]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">Padre Celestial,</span><span style="font-weight: 400;"><br></span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Han sido ya 8 años de vivir la fe en comunidad en la Ciudad de México.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">8 años de correr la carrera de la fe junto con los que profesan tu Nombre en la Iglesia Vida Vertical.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">8 años de servicio a tu pueblo, y para gloria de Tu Nombre.</span><em><span style="font-weight: 400;">(Hechos 2:42; Hebreos 12:1)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando pienso en esto, tambien pienso en las siguientes preguntas, que creo son sinceras y necesarias:</span><span style="font-weight: 400;"><br></span></p>
<p><strong>¿Somos maduros lo suficiente? <br>¿Los que celebramos tu fidelidad y tu bondad esta mañana somos maduros lo suficiente?&nbsp; </strong><span style="font-weight: 400;">(Hebreos 5:12–14, Efesios 4:13)</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficientemente como para entender que ya no vivimos nosotros, sino Cristo en nosotros? (Gal. 2:20)</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para contar cualquier cosa en esta tierra como basura cuando la comparamos con tu Hijo Jesucristo? </span><em><span style="font-weight: 400;">(Filipenses 3:7–8; Mateo 13:44)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para entregar nuestros cuerpos como sacrificio vivo por tu causa?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Romanos 12:1; 1 Corintios 6:19–20)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para sacrificar nuestro tiempo, dinero, y dones que nos has dado para el servicio a tu pueblo y el avance de Tu Reino? </span><em><span style="font-weight: 400;">(1 Pedro 4:10; 2 Corintios 9:6–7; Mateo 6:33)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para perder cosas buenas que nos das en esta vida por cosas mejores y centradas en las cosas de arriba?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Colosenses 3:1–3; Marcos 8:35)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para salir de nuestra comodidad y hablar a otros de Jesús?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Mateo 28:19–20; Romanos 1:16)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para morir al pecado con la ayuda de la iglesia?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Romanos 6:11–14; Gálatas 6:1–2)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para servir a tu pueblo en la iglesia local sin esperar nada a cambio?</span><em><span style="font-weight: 400;">(</span></em><em><span style="font-weight: 400;">Filipenses 2:3-4; 1 Cor. 10:24</span></em><em><span style="font-weight: 400;">; Marcos 10:45)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para ser intencionales en hablarnos unos a otros la verdad de tu Palabra en paciencia, amor y humildad?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Efesios 4:15; Colosenses 3:12–13)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para estar dispuestos a ser odiados aún por nuestros seres queridos por causa de nuestras convicciones provenientes del evangelio?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Juan 15:18–20)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para buscar ser intencionales en cumplir con el pacto de membresía que hemos hecho con tu iglesia local, el cual tiene fundamento en tu Palabra?(ver pacto de membresía de IVV)</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para buscar la ganancia espiritual y material de tu iglesia, aún si esto pareciera verse como nuestra pérdida?</span><em><span style="font-weight: 400;">(2 Corintios 8:9)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para ir la extra milla en el servicio que no se nos pidió hacer?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Mateo 5:41; Gálatas 6:9)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para llevar las cargas del ministerio sin estar tan preocupados por saber quién está llevando las mismas u otras cargas?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Gálatas 6:2; Mateo 6:1–4)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para vociferar evidencias de gracia a los oídos de nuestros hermanos en la fe?</span><em><span style="font-weight: 400;">(1 Tesalonicenses 5:11)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para ser intencionales en agradecer por el servicio de otros dentro y fuera de tu iglesia?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Colosenses 3:15; Romanos 16:3–4)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para reconocer cuando hemos pecado, dando pasos que revelan que estamos arrepentidos de nuestro pecado?</span><em><span style="font-weight: 400;">(2 Corintios 7:9–10; Proverbios 28:13)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para poner a Cristo en el centro de nuestra agenda del día, junto con Sus medios de gracia que Él da a la iglesia para edificarla?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Mateo 6:33; Hechos 2:42)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para dar prioridad al ser antes que al hacer?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Juan 15:4–5; Lucas 10:41–42)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para estar más enfocados en lo que nos falta por crecer espiritualmente hablando, en vez de estar más enfocados en lo que los demás no han crecido?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Filipenses 3:12–14; Romanos 14:4)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para buscar la santidad, y por consecuencia estar dispuestos a padecer persecución?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Hebreos 12:14; 2 Timoteo 3:12)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para agradecerte lo bueno y lo malo que ordenas providencialmente en nuestras vidas?</span><em><span style="font-weight: 400;">(1 Tesalonicenses 5:18; Romanos 8:28)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para vivir recordando que nuestra fe no se trata de nosotros sino de Ti?</span><em><span style="font-weight: 400;">(2 Corintios 5:15; Colosenses 3:17)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para estar dispuestos a ser considerados como la basura de este mundo el resto de los días que nos permitas vivir en esta tierra?</span><em><span style="font-weight: 400;">(1 Corintios 4:13; Filipenses 1:29)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para reconocer que el problema no es la iglesia o los que se congregan en ella, sino nuestro corazón que busca la exaltación?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Jeremías 17:9; Marcos 7:21–23)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para que nuestra pérdida sirva a los demás y los beneficie antes que a nosotros?</span><em><span style="font-weight: 400;">(2 Corintios 1:3–6; Colosenses 1:24)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para comenzar a considerar el hacernos estas preguntas si es que aun no nos las hemos hecho?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Salmo 139:23–24; 2 Corintios 13:5)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para después de haberlas considerado, dar algunos pasos de fe y obediencia a tu Palabra en estas direcciones?</span><em><span style="font-weight: 400;">(Santiago 1:22; Juan 14:21)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¿Somos maduros lo suficiente como para en un futuro poder replicar lo que somos en el nacimiento de una nueva congregación?</span><em><span style="font-weight: 400;">(2 Timoteo 2:2; Hechos 13:1–3)</span></em></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi ruego y oración es que en cierta medida encontremos un SÍ como respuesta a cada pregunta, sin importar que sabemos que la respuesta variará dependiendo del grado de fe que nos haya sido dado, pero sin importar el grado de madurez de cada uno, mi ruego Padre Celestial, es que en todas estas preguntas encuentren un Sí inicial como respuesta, un Sí que se fortalece conforme avanza el tiempo, y que madura por tu gracia día a día.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Padre Celestial,</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Han sido ya 8 años.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Y se de antemano que tu iglesia nunca será perfecta en esta tierra, nunca seremos maduros lo suficiente cuando conocemos y entendemos que la medida eres tu Padre, pero no nos permitas pensar que no existe una meta o un estándar, cuando la realidad es que tu has sido tan claro en tu palabra, que nos dice que la meta y el estándar eres Tú, la perfección de aquel que lo llena todo en todo, de aquel que inició la buena obra y la terminará en aquel día cuando podamos verte cara a cara, junto a nuestro Redentor, tu Hijo Jesucristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Padre Celestial, te ruego que nuestra madurez sea proporcional al pasar de los años, y que el pasar de los años revelen nuestra madurez.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Para gloria de tu Santo Nombre, provoca un Sí como respuesta a estas preguntas en todos nosotros.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En el Nombre Santo de tu Hijo amado, Cristo Jesus, te lo suplicamos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">¡Amén!</span></p>]]></content:encoded>
	</item>
    	<item>
        <title>8 años de melodía perfecta</title>
		<link>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/8-a-os-de-melod-a-perfecta</link>
        <comments>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/8-a-os-de-melod-a-perfecta#comments</comments>        
        <pubDate>Tue, 06 Jan 2026 14:31:31 -0600</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Omar Soto]]></dc:creator>                <category><![CDATA[El Obrar de Dios]]></category>
        		<guid isPermaLink="false">https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/8-a-os-de-melod-a-perfecta</guid>
		<description><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">El 21 de enero del 2026 Iglesia Vida Vertical cumple 8 años de haber nacido. El día domingo 25, miembros y asistentes celebraremos lo que Dios ha hecho en IVV.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si me preguntaran, ¿Cómo ha sido este proceso después de ya casi 8 años? mi respuesta tendría muchas aristas, todas buenas, si consideramos que el Maestro de la orquesta es el infinito Dios que nos plantó en esta gran urbe, la Ciudad de México.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Me gusta la música clásica, una pieza en particular es la Quinta Sinfonía de Beethoven (primer movimiento), me gusta mucho debido a los altibajos de su melodía, puede llegar a ser tan suave como un vals que te invita a bailar, o tan estruendosa como una trompeta que te invita a la guerra.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando me imagino a Dios como el Maestro de la orquesta, y a su iglesia como la melodía que Él dirige y compone, pienso en la Quinta de Beethoven como un ejemplo de esa melodía.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Veo el crecimiento y caminar de Iglesia Vida Vertical como veo la Quinta de Beethoven, existen etapas del caminar con la iglesia donde todo pareciera tan suave y placentero como un vals, donde todo marcha en armonía perfecta y relajada, donde los miembros de la iglesia responden a los medios de gracia, se alinean a la visión que Dios ha dado a Su iglesia, y buscan su unidad y bienestar. Esas etapas suelen durar un tiempo que puede dar la impresión de que este es el énfasis de la melodía,&nbsp;pudieramos llegar a pensar que de eso se trata todo. Pero de repente vienen las notas de estruendo, los graves de la melodía que te cimbran, como un sonido de trompeta y tambor que te invitan a estar alerta, como si viniera una guerra.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es entonces&nbsp; cuando vienen cosas en la vida de la iglesia que uno como pastor no quiere que sucedan, mi preferencia es el sonido suave y armonioso de vals, pero el Maestro de la orquesta tiene otros planes, Él manda y dirige las notas graves, los tiempos de estruendo son parte de la melodía, comienzan los sonidos de tambor que anuncian oposición, comienzan las trompetas a todo pulmón que anuncian rebeldía, hipocresía, traición, chisme, difamación, y hostilidad ante la visión de la iglesia que Dios está formando, “Pan pan pan pan… Pan pan pan pan”, comienza esa parte de la melodía de Beethoven que muchas veces me resisto a querer escuchar cuando se trata de la iglesia local, pero que Dios, el Maestro de la orquesta, usa para formar la melodía perfecta en la que quiere que se convierta su iglesia, permite el cimbrar de los suelos con las notas de división de aquellos que por su pecado o por ignorancia son usados junto con su pecado para formar el corazón de Su iglesia y limpiarla, esto sin quitarles la responsabilidad de sus actos y sus consecuencias; es cuando suceden estas notas graves en la melodia de la canción, cuando somos recordados que nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados y potestades demoníacas. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aun enmedio de esta realidad, oramos, y seguiremos orando por aquellos que se asocian con el reino del maligno al dañar a la iglesia de Cristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Así es que, volviendo al punto, si me preguntaran: ¿Cómo ha sido este proceso después de ya casi 8 años? mi respuesta sería: “Es como escuchar la Quinta de Beethoven”, donde Dios, el Maestro y director de la orquesta, manda su vals por un lapso, pero de repente manda notas con sonidos de guerra que traen pruebas y aflicción a su iglesia. Sin embargo, la melodía de la canción es buena y perfecta, Dios la orquesta para cumplir sus propósitos eternos en nosotros y a través de nosotros, recordándonos que se trata de Él y de lo que está haciendo para formar a Cristo en nuestros corazones, y no de nuestra comodidad o preferencias.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es una melodía a la que ya me estoy acostumbrando, y más me vale acostumbrarme si es que en verdad entiendo que soy llamado a permanecer firme predicando la Palabra de Dios fielmente, sin temor, y sin disculpas cuando la proclamación de la verdad ofenda a los agraviados; sin refreno, ya que las notas de la verdad son claras, y Dios nos pide en Su Palabra que las prediquemos y vivamos a tiempo y fuera de tiempo, cuando son bien recibidas o cuando son ignoradas, cuando las personas las celebran o cuando por su pecado las suprimen.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi ruego a Dios es que aquellos que son y sigan siendo parte de lo que Dios está haciendo en Su Iglesia Vida Vertical, al igual que yo después de casi 8 años, se acostumbren a la dirección del Maestro de la orquesta, reciban con gozo los tiempos de vals y los tiempos que anuncian guerra, recuerden que así ha sido desde siempre cuando la iglesia por los siglos ha caminado en fidelidad de la Palabra de Dios, en sumisión a las notas espirituales de esa Palabra. Recordemos que hay tiempos de vals para nuestro deleite, y tiempos de estruendo para nuestro deleite también, que ambos son usados para formar la melodía perfecta, de lo que Dios está haciendo dentro de su iglesia y para Su Gloria.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A veces la oposición vendrá desde adentro, como ha sido mayormente en nuestra experiencia, ha veces desde afuera, como tambien ha sucedido pero en menor énfasis. Sin importar de donde venga, si son tiempos de vals o de música de alerta de guerra, debemos recordar que son parte de las notas de la misma canción, son la melodía que Dios Padre eligió para exaltar a su Cristo, misma con la que limpia a su iglesia, formando el carácter de Su Hijo en nuestros corazones.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La Quinta de Beethoven es a mi parecer hermosa, pero no se le compara con la obra de Dios en cada una de las iglesias que Él sostiene y ha plantado, y sin importar si son 8, 10 o 100 años desde su plantación, cada obra que es sembrada por Dios es asombrosa, pues el que la dirige es mas que asombroso, y lo aún más asombroso es poder ver su obra perfecta en los corazones de aquellos que perseveran en unidad dentro de la iglesia, en medio de los agudos y los graves&nbsp;de la vida de iglesia, en medio de las notas suaves y las estruendosas, en medio del vals gozoso y del dolor que se convierte en gozo, es hermoso ver como los que a la luz de la Palabra entienden estas cosas, se parecen cada día más y más a Jesús, quien en el poder de Su Santo Espíritu está formando Su imagen en Sus escogidos, santificandolos por medio de las notas divinas de Su poderosa Palabra.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si me preguntaran, ¿Cambiarias algo en la Melodia despues de casi 8 años? mi respuesta seria un rotundo NO, porque aun enmedio de las notas que muchas de las veces no son mi preferencia, Dios, el Maestro de la orquesta despliega su sabiduria y su bondad para gloria suya, y para beneficio de los que Él ha amado en su Hijo Jesús. Él sabe mejor, nosotros solo necesitamos confiar en Él.</span></p>
<p>&nbsp;</p>]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">El 21 de enero del 2026 Iglesia Vida Vertical cumple 8 años de haber nacido. El día domingo 25, miembros y asistentes celebraremos lo que Dios ha hecho en IVV.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si me preguntaran, ¿Cómo ha sido este proceso después de ya casi 8 años? mi respuesta tendría muchas aristas, todas buenas, si consideramos que el Maestro de la orquesta es el infinito Dios que nos plantó en esta gran urbe, la Ciudad de México.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Me gusta la música clásica, una pieza en particular es la Quinta Sinfonía de Beethoven (primer movimiento), me gusta mucho debido a los altibajos de su melodía, puede llegar a ser tan suave como un vals que te invita a bailar, o tan estruendosa como una trompeta que te invita a la guerra.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Cuando me imagino a Dios como el Maestro de la orquesta, y a su iglesia como la melodía que Él dirige y compone, pienso en la Quinta de Beethoven como un ejemplo de esa melodía.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Veo el crecimiento y caminar de Iglesia Vida Vertical como veo la Quinta de Beethoven, existen etapas del caminar con la iglesia donde todo pareciera tan suave y placentero como un vals, donde todo marcha en armonía perfecta y relajada, donde los miembros de la iglesia responden a los medios de gracia, se alinean a la visión que Dios ha dado a Su iglesia, y buscan su unidad y bienestar. Esas etapas suelen durar un tiempo que puede dar la impresión de que este es el énfasis de la melodía,&nbsp;pudieramos llegar a pensar que de eso se trata todo. Pero de repente vienen las notas de estruendo, los graves de la melodía que te cimbran, como un sonido de trompeta y tambor que te invitan a estar alerta, como si viniera una guerra.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es entonces&nbsp; cuando vienen cosas en la vida de la iglesia que uno como pastor no quiere que sucedan, mi preferencia es el sonido suave y armonioso de vals, pero el Maestro de la orquesta tiene otros planes, Él manda y dirige las notas graves, los tiempos de estruendo son parte de la melodía, comienzan los sonidos de tambor que anuncian oposición, comienzan las trompetas a todo pulmón que anuncian rebeldía, hipocresía, traición, chisme, difamación, y hostilidad ante la visión de la iglesia que Dios está formando, “Pan pan pan pan… Pan pan pan pan”, comienza esa parte de la melodía de Beethoven que muchas veces me resisto a querer escuchar cuando se trata de la iglesia local, pero que Dios, el Maestro de la orquesta, usa para formar la melodía perfecta en la que quiere que se convierta su iglesia, permite el cimbrar de los suelos con las notas de división de aquellos que por su pecado o por ignorancia son usados junto con su pecado para formar el corazón de Su iglesia y limpiarla, esto sin quitarles la responsabilidad de sus actos y sus consecuencias; es cuando suceden estas notas graves en la melodia de la canción, cuando somos recordados que nuestra lucha no es contra sangre ni carne, sino contra principados y potestades demoníacas. </span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Aun enmedio de esta realidad, oramos, y seguiremos orando por aquellos que se asocian con el reino del maligno al dañar a la iglesia de Cristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Así es que, volviendo al punto, si me preguntaran: ¿Cómo ha sido este proceso después de ya casi 8 años? mi respuesta sería: “Es como escuchar la Quinta de Beethoven”, donde Dios, el Maestro y director de la orquesta, manda su vals por un lapso, pero de repente manda notas con sonidos de guerra que traen pruebas y aflicción a su iglesia. Sin embargo, la melodía de la canción es buena y perfecta, Dios la orquesta para cumplir sus propósitos eternos en nosotros y a través de nosotros, recordándonos que se trata de Él y de lo que está haciendo para formar a Cristo en nuestros corazones, y no de nuestra comodidad o preferencias.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Es una melodía a la que ya me estoy acostumbrando, y más me vale acostumbrarme si es que en verdad entiendo que soy llamado a permanecer firme predicando la Palabra de Dios fielmente, sin temor, y sin disculpas cuando la proclamación de la verdad ofenda a los agraviados; sin refreno, ya que las notas de la verdad son claras, y Dios nos pide en Su Palabra que las prediquemos y vivamos a tiempo y fuera de tiempo, cuando son bien recibidas o cuando son ignoradas, cuando las personas las celebran o cuando por su pecado las suprimen.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Mi ruego a Dios es que aquellos que son y sigan siendo parte de lo que Dios está haciendo en Su Iglesia Vida Vertical, al igual que yo después de casi 8 años, se acostumbren a la dirección del Maestro de la orquesta, reciban con gozo los tiempos de vals y los tiempos que anuncian guerra, recuerden que así ha sido desde siempre cuando la iglesia por los siglos ha caminado en fidelidad de la Palabra de Dios, en sumisión a las notas espirituales de esa Palabra. Recordemos que hay tiempos de vals para nuestro deleite, y tiempos de estruendo para nuestro deleite también, que ambos son usados para formar la melodía perfecta, de lo que Dios está haciendo dentro de su iglesia y para Su Gloria.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">A veces la oposición vendrá desde adentro, como ha sido mayormente en nuestra experiencia, ha veces desde afuera, como tambien ha sucedido pero en menor énfasis. Sin importar de donde venga, si son tiempos de vals o de música de alerta de guerra, debemos recordar que son parte de las notas de la misma canción, son la melodía que Dios Padre eligió para exaltar a su Cristo, misma con la que limpia a su iglesia, formando el carácter de Su Hijo en nuestros corazones.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">La Quinta de Beethoven es a mi parecer hermosa, pero no se le compara con la obra de Dios en cada una de las iglesias que Él sostiene y ha plantado, y sin importar si son 8, 10 o 100 años desde su plantación, cada obra que es sembrada por Dios es asombrosa, pues el que la dirige es mas que asombroso, y lo aún más asombroso es poder ver su obra perfecta en los corazones de aquellos que perseveran en unidad dentro de la iglesia, en medio de los agudos y los graves&nbsp;de la vida de iglesia, en medio de las notas suaves y las estruendosas, en medio del vals gozoso y del dolor que se convierte en gozo, es hermoso ver como los que a la luz de la Palabra entienden estas cosas, se parecen cada día más y más a Jesús, quien en el poder de Su Santo Espíritu está formando Su imagen en Sus escogidos, santificandolos por medio de las notas divinas de Su poderosa Palabra.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Si me preguntaran, ¿Cambiarias algo en la Melodia despues de casi 8 años? mi respuesta seria un rotundo NO, porque aun enmedio de las notas que muchas de las veces no son mi preferencia, Dios, el Maestro de la orquesta despliega su sabiduria y su bondad para gloria suya, y para beneficio de los que Él ha amado en su Hijo Jesús. Él sabe mejor, nosotros solo necesitamos confiar en Él.</span></p>
<p>&nbsp;</p>]]></content:encoded>
	</item>
    	<item>
        <title>Una perspectiva cristiana diferente sobre el Halloween</title>
		<link>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/una-perspectiva-cristiana-diferente-sobre-el-halloween</link>
        <comments>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/una-perspectiva-cristiana-diferente-sobre-el-halloween#comments</comments>        
        <pubDate>Thu, 30 Oct 2025 22:59:34 -0500</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Omar Soto]]></dc:creator>                <category><![CDATA[Mente Transformada]]></category>
        		<guid isPermaLink="false">https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/una-perspectiva-cristiana-diferente-sobre-el-halloween</guid>
		<description><![CDATA[<p>Muchos en la cultura cristiana de nuestros días satanizan el Halloween, talvez se deba a que no pueden dejar de pensar en los orígenes de esta festividad, donde en la antigüedad, durante el siglo XVIII esta tradición pagana surgió con el festival celta de Samhain, donde la gente encendía hogueras y vestía disfraces para protegerse de los fantasmas.</p>
<p>Muchos adoradores de lo oculto, y del mismo satanás, usan actualmente&nbsp; la fecha del Halloween para dar énfasis a sus rituales paganos el 31 de Octubre.</p>
<p>Pero si somos honestos, la mayoría de los que celebran Halloween en nuestros días lo celebran motivamos por la diversión, los disfraces, los dulces, y la fiesta.</p>
<p>En lo personal yo salgo a pedir dulces con mis hijos, y me divierto por los disfraces que usan, esta actividad nos hace pasar un buen tiempo en familia donde comemos muchos dulces.</p>
<p>Todo tiene que ver con la motivación de tu corazón, y con la definición que cada uno en su conciencia quiera dar a la fecha. Ya que el problema no es la fecha sino el problema del corazón.</p>
<p>Muchos cristianos se espantan por fechas como esta, pero muchas de las veces son indiferentes a cosas mas serias que demandan nuestra atención, y que son más satánicas que ponerse un disfraz en Halloween y pedir dulces.</p>
<p>Consideremos este pasaje:<br><strong><sup>“</sup></strong>Traicionarán a sus amigos, serán imprudentes, se llenarán de soberbia y amarán el placer en lugar de amar a Dios.&nbsp;<strong>Actuarán como religiosos</strong> pero rechazarán el único poder capaz de hacerlos obedientes a Dios. ¡Aléjate de esa clase de individuos!” - <strong>2 Timoteo 3:4-5</strong></p>
<p>El disfraz que muchos usan en las iglesias y que esta descrito en el pasaje anterior debería de indignar más a la iglesia cristiana de nuestros días que el simple hecho de ver a un niño con su disfraz pidiendo dulces.</p>
<p>El disfraz al que me refiero, mas satánico y terrorífico, es precisamente el que se menciona en el texto: <strong>“Actuarán como religiosos”</strong> muchos se ponen ese disfraz en las iglesias de nuestros días, lo que expone la perversidad de este tipo de disfraz es cuando vemos los frutos, <strong>“rechazarán el único poder capaz de hacerlos obedientes a Dios”. </strong>La escritura enseña que de estos nos alejemos, de este tipo de individuos con disfraces que hacen daño a la iglesia de Cristo y que niegan el poder del evangelio mismo.</p>
<p>Este es el tipo de disfraz que todo verdadero seguidor de Jesús debería juzgar, al detectar este tipo de disfraz que visten algunos, deberíamos ser obedientes a la palabra de Dios que nos dice: <strong>“¡Aléjate de esa clase de individuos!”</strong></p>
<p>No nos deberíamos sorprender de que estas cosas sucedan, pues también la escritura nos enseña en otro pasaje: <strong><em>“Y no es de extrañar, pues aún Satanás se disfraza como ángel de luz.”- Corintios 11:14&nbsp;</em></strong></p>
<p>En otras palabras, así como Satanás, los que viven bajo el dominio del príncipe de la potestad del aire, se disfrazarán de piedad, pero con sus obras niegan eso que profesan ser.</p>
<p>Mi esperanza es que esta reflexion ayude a muchos verdaderos discípulos de Jesús a renovar su entendimiento, y a satanizar lo que en verdad es condenable, a remover el juicio meramente religioso y tradicionalista de sus mentes, y a comenzar a pensar en lo que en verdad es satánico y hace daño a la iglesia de Cristo, y que como resultado, los que en verdad somos de Cristo, mostremos convicciones bíblicas para reprender, exponer, y alejarnos de aquellos que se disfrazan religiosamente, que parecen ovejas pero que en el fondo son cabras, que parecen maestros pero en el fondo son lobos rapaces.</p>
<p>Como cristianos deberíamos estar buscando redimir la fecha del Halloween y buscar formas en las que con sabiduría y sin caer en el pecado, podamos ser la sal y la luz que Jesús esperaba de aquellos que compró a precio de sangre, deberíamos querer hablar con un satánico para ayudarle a entender que Jesús ya venció a satanás en la cruz, para convencerle de que sus rituales satánicos no hacen al reino de las tinieblas más poderoso. Deberíamos de buscar formas de usar la diversión y los disfraces para hablar a nuestros vecinos, y aun a nuestras propias familias de que la maldad que pudiera representar el disfraz más horrendo, no se compara con la maldad que sale de los corazones de los hombres, misma por la cual tuvo que morir el hijo de Dios para perdonarlos.</p>
<p>Como cristianos deberíamos estar alertas y dispuestos a entablar conversaciones que se prestan por motivo de la celebración del Halloween, para que podamos compartir a otros de la necesidad que tienen de Cristo, para que sean salvos de una eternidad en el infierno, donde según la palabra de Dios serán atormentados todos aquellos que no doblaron sus rodillas a Jesús, y experimentaran un fuego eterno que nunca se apaga, donde será el llorar y el crujir de dientes.</p>
<p>Como cristianos deberíamos de enfocarnos en la proclamación del evangelio, el mensaje que trae poder de Dios para salvar, y que es de primera importancia, en vez de juzgar a los hombres por que celebran una fecha, donde la mayoría lo hace por diversión, y lo único que buscan es entretenimiento, deberíamos ayudarles a entender que la maldad más horrenda y digna de la ira de Dios mora en sus corazones, los cuales pueden ser transformados cuando creemos en el sacrificio de Cristo en la cruz.</p>
<p>Como cristianos deberíamos estar más atentos de la doctrina para poder identificar a aquellos que pervierten el mensaje de la cruz con religiosidad, y que quieren que nos enfoquemos en las obras muertas de justicia que nos dan una apariencia de piedad, para desviarnos de la salvación que es por fe y no por obras para que nadie se gloríe, que es por fe y no por pedir o no dulces en Halloween, que es por gracia y no porque me puse o no un disfraz que no le llega ni a los talones a la verdadera apariencia de un demonio.</p>
<p>Como cristianos deberíamos de ser los primeros en abrir la puerta de nuestro hogar para dar la bienvenida a los niños con una sonrisa en el rostro, deberíamos dar los mejores dulces demostrando así aprecio y generosidad a las personas, deberíamos estar abiertos a las conversaciones que esta actividad nos pueda traer cuando un niño viene con sus papas a pedirnos dulces. Deberíamos de orar para que Dios nos abra puertas que nos permitan conectar con las personas, para así poderles compartir el evangelio. Deberíamos estar dispuestos a pisar terrenos sin importar si seremos juzgados por los religiosos en nuestro intento de amar a las almas, después de todo eso fue lo que Jesús nos modelo cuando convivía con recaudadores de impuestos, prostitutas, y pecadores.</p>
<p>Cristiano, te invito a abandonar tus trincheras en estas fechas donde muchos celebran el Halloween, y en su lugar sal a las calles, haz preguntas inteligentes y compasivas a aquellos que piden dulces y se disfrazan, y ora a Dios para que te abra una puerta y así puedas en amor hablarles de la esperanza de vida eterna que se encuentra en el evangelio de Jesús, para que muchos sean salvos, y sea removida la ceguera espiritual de sus vidas que hace que muchos busquen placer en lo terrenal en vez de buscarlo en Dios.</p>]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Muchos en la cultura cristiana de nuestros días satanizan el Halloween, talvez se deba a que no pueden dejar de pensar en los orígenes de esta festividad, donde en la antigüedad, durante el siglo XVIII esta tradición pagana surgió con el festival celta de Samhain, donde la gente encendía hogueras y vestía disfraces para protegerse de los fantasmas.</p>
<p>Muchos adoradores de lo oculto, y del mismo satanás, usan actualmente&nbsp; la fecha del Halloween para dar énfasis a sus rituales paganos el 31 de Octubre.</p>
<p>Pero si somos honestos, la mayoría de los que celebran Halloween en nuestros días lo celebran motivamos por la diversión, los disfraces, los dulces, y la fiesta.</p>
<p>En lo personal yo salgo a pedir dulces con mis hijos, y me divierto por los disfraces que usan, esta actividad nos hace pasar un buen tiempo en familia donde comemos muchos dulces.</p>
<p>Todo tiene que ver con la motivación de tu corazón, y con la definición que cada uno en su conciencia quiera dar a la fecha. Ya que el problema no es la fecha sino el problema del corazón.</p>
<p>Muchos cristianos se espantan por fechas como esta, pero muchas de las veces son indiferentes a cosas mas serias que demandan nuestra atención, y que son más satánicas que ponerse un disfraz en Halloween y pedir dulces.</p>
<p>Consideremos este pasaje:<br><strong><sup>“</sup></strong>Traicionarán a sus amigos, serán imprudentes, se llenarán de soberbia y amarán el placer en lugar de amar a Dios.&nbsp;<strong>Actuarán como religiosos</strong> pero rechazarán el único poder capaz de hacerlos obedientes a Dios. ¡Aléjate de esa clase de individuos!” - <strong>2 Timoteo 3:4-5</strong></p>
<p>El disfraz que muchos usan en las iglesias y que esta descrito en el pasaje anterior debería de indignar más a la iglesia cristiana de nuestros días que el simple hecho de ver a un niño con su disfraz pidiendo dulces.</p>
<p>El disfraz al que me refiero, mas satánico y terrorífico, es precisamente el que se menciona en el texto: <strong>“Actuarán como religiosos”</strong> muchos se ponen ese disfraz en las iglesias de nuestros días, lo que expone la perversidad de este tipo de disfraz es cuando vemos los frutos, <strong>“rechazarán el único poder capaz de hacerlos obedientes a Dios”. </strong>La escritura enseña que de estos nos alejemos, de este tipo de individuos con disfraces que hacen daño a la iglesia de Cristo y que niegan el poder del evangelio mismo.</p>
<p>Este es el tipo de disfraz que todo verdadero seguidor de Jesús debería juzgar, al detectar este tipo de disfraz que visten algunos, deberíamos ser obedientes a la palabra de Dios que nos dice: <strong>“¡Aléjate de esa clase de individuos!”</strong></p>
<p>No nos deberíamos sorprender de que estas cosas sucedan, pues también la escritura nos enseña en otro pasaje: <strong><em>“Y no es de extrañar, pues aún Satanás se disfraza como ángel de luz.”- Corintios 11:14&nbsp;</em></strong></p>
<p>En otras palabras, así como Satanás, los que viven bajo el dominio del príncipe de la potestad del aire, se disfrazarán de piedad, pero con sus obras niegan eso que profesan ser.</p>
<p>Mi esperanza es que esta reflexion ayude a muchos verdaderos discípulos de Jesús a renovar su entendimiento, y a satanizar lo que en verdad es condenable, a remover el juicio meramente religioso y tradicionalista de sus mentes, y a comenzar a pensar en lo que en verdad es satánico y hace daño a la iglesia de Cristo, y que como resultado, los que en verdad somos de Cristo, mostremos convicciones bíblicas para reprender, exponer, y alejarnos de aquellos que se disfrazan religiosamente, que parecen ovejas pero que en el fondo son cabras, que parecen maestros pero en el fondo son lobos rapaces.</p>
<p>Como cristianos deberíamos estar buscando redimir la fecha del Halloween y buscar formas en las que con sabiduría y sin caer en el pecado, podamos ser la sal y la luz que Jesús esperaba de aquellos que compró a precio de sangre, deberíamos querer hablar con un satánico para ayudarle a entender que Jesús ya venció a satanás en la cruz, para convencerle de que sus rituales satánicos no hacen al reino de las tinieblas más poderoso. Deberíamos de buscar formas de usar la diversión y los disfraces para hablar a nuestros vecinos, y aun a nuestras propias familias de que la maldad que pudiera representar el disfraz más horrendo, no se compara con la maldad que sale de los corazones de los hombres, misma por la cual tuvo que morir el hijo de Dios para perdonarlos.</p>
<p>Como cristianos deberíamos estar alertas y dispuestos a entablar conversaciones que se prestan por motivo de la celebración del Halloween, para que podamos compartir a otros de la necesidad que tienen de Cristo, para que sean salvos de una eternidad en el infierno, donde según la palabra de Dios serán atormentados todos aquellos que no doblaron sus rodillas a Jesús, y experimentaran un fuego eterno que nunca se apaga, donde será el llorar y el crujir de dientes.</p>
<p>Como cristianos deberíamos de enfocarnos en la proclamación del evangelio, el mensaje que trae poder de Dios para salvar, y que es de primera importancia, en vez de juzgar a los hombres por que celebran una fecha, donde la mayoría lo hace por diversión, y lo único que buscan es entretenimiento, deberíamos ayudarles a entender que la maldad más horrenda y digna de la ira de Dios mora en sus corazones, los cuales pueden ser transformados cuando creemos en el sacrificio de Cristo en la cruz.</p>
<p>Como cristianos deberíamos estar más atentos de la doctrina para poder identificar a aquellos que pervierten el mensaje de la cruz con religiosidad, y que quieren que nos enfoquemos en las obras muertas de justicia que nos dan una apariencia de piedad, para desviarnos de la salvación que es por fe y no por obras para que nadie se gloríe, que es por fe y no por pedir o no dulces en Halloween, que es por gracia y no porque me puse o no un disfraz que no le llega ni a los talones a la verdadera apariencia de un demonio.</p>
<p>Como cristianos deberíamos de ser los primeros en abrir la puerta de nuestro hogar para dar la bienvenida a los niños con una sonrisa en el rostro, deberíamos dar los mejores dulces demostrando así aprecio y generosidad a las personas, deberíamos estar abiertos a las conversaciones que esta actividad nos pueda traer cuando un niño viene con sus papas a pedirnos dulces. Deberíamos de orar para que Dios nos abra puertas que nos permitan conectar con las personas, para así poderles compartir el evangelio. Deberíamos estar dispuestos a pisar terrenos sin importar si seremos juzgados por los religiosos en nuestro intento de amar a las almas, después de todo eso fue lo que Jesús nos modelo cuando convivía con recaudadores de impuestos, prostitutas, y pecadores.</p>
<p>Cristiano, te invito a abandonar tus trincheras en estas fechas donde muchos celebran el Halloween, y en su lugar sal a las calles, haz preguntas inteligentes y compasivas a aquellos que piden dulces y se disfrazan, y ora a Dios para que te abra una puerta y así puedas en amor hablarles de la esperanza de vida eterna que se encuentra en el evangelio de Jesús, para que muchos sean salvos, y sea removida la ceguera espiritual de sus vidas que hace que muchos busquen placer en lo terrenal en vez de buscarlo en Dios.</p>]]></content:encoded>
	</item>
    	<item>
        <title>Evangelismo Personal para el Plantador de Iglesias y la iglesia plantada.</title>
		<link>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/evangelismo-personal-para-el-plantador-de-iglesias-y-la-iglesia-plantada</link>
        <comments>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/evangelismo-personal-para-el-plantador-de-iglesias-y-la-iglesia-plantada#comments</comments>        
        <pubDate>Mon, 11 Aug 2025 13:07:01 -0500</pubDate>
		                <category><![CDATA[Evangelismo]]></category>
        		<guid isPermaLink="false">https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/evangelismo-personal-para-el-plantador-de-iglesias-y-la-iglesia-plantada</guid>
		<description><![CDATA[<p><span style="color: #000000; font-size: 15px;">La mayoría de los pastores que conozco inician una plantación de iglesia con un profundo deseo de hacer evangelismo. En cierto sentido, ¿qué otra cosa harías? Casi ningún pastor nuevo se propone iniciar una iglesia “robando ovejas”. Quieren una iglesia vibrante, centrada en la cruz y enfocada en Jesús, que resplandezca con el testimonio del evangelio y esté llena de nuevos creyentes emocionados.</span></p>
<p>Y se pondrán manos a la obra… justo después de averiguar cómo instalar un sistema de sonido en un gimnasio escolar, resolver dónde estará la guardería en el hotel, y lanzar la página web.</p>
<p>Aunque la mayoría de los pastores ven el evangelismo como clave para la salud espiritual tanto del creyente como de la iglesia, dado el número abrumador de cosas que deben hacerse en una nueva plantación —sin mencionar la resistencia interna y pecaminosa al evangelismo— es fácil perder el fervor. El evangelismo, al parecer, siempre se siente como empujar una roca cuesta arriba.</p>
<p>Si el evangelismo ha de estar entretejido en el tejido mismo de la vida de una nueva iglesia y su pastor, se requiere reflexión y planificación.</p>
<p>Aquí hay 10 cosas que he aprendido y que podrían ayudarte:</p>
<ol>
<li>EL MOMENTO DE COMENZAR CON EL EVANGELISMO EN TU IGLESIA ES ANTES DE INICIAR LA IGLESIA.</li>
</ol>
<p>Si has estado tan inmerso en el seminario o en un ministerio de apoyo que te has alejado de los no cristianos, necesitas pensar cómo tratar el evangelismo como cualquier otra disciplina espiritual.</p>
<p>Déjame ser claro: si no has estado involucrado regularmente en el evangelismo, probablemente no deberías estar comenzando una iglesia. Aun así, intenta compartir tu fe ahora, antes de comenzar a plantar una iglesia. Si esperas “hasta tener tiempo”, nunca lo harás.</p>
<ol start="2">
<li>ENSEÑA, ENSEÑA, ENSEÑA.</li>
</ol>
<p>Define el evangelio: “El mensaje de Dios que nos lleva a la salvación.”—J. Mack Stiles</p>
<p>Define ese mensaje: “Dios, Hombre, Cristo, Respuesta,” o “Creación, Caída, Redención, Consumación.”</p>
<p>Define el evangelismo: “Enseñar (o predicar) el evangelio con la intención de persuadir.”</p>
<p>Define la conversión bíblica de forma bíblica. Revisa el excelente libro de Michael Lawrence sobre el tema.</p>
<p>Y cuando el evangelismo sea demostrado o mandado en el texto bíblico que estás predicando, asegúrate de resaltarlo para tu congregación.</p>
<ol start="3">
<li>APUNTA AL “FRUTO BAJO”.</li>
</ol>
<p>Una vez noté a un hombre que asistía ocasionalmente a la iglesia con su esposa. Me lo topé después del servicio y le dije: “Tim, tengo curiosidad, ¿en dónde estás espiritualmente?”</p>
<p>“No soy creyente”, me dijo. “Realmente solo vengo para hacer feliz a Gina”.</p>
<p>Hablamos un poco más. Los invité a almorzar y hablamos sobre la vida espiritual y el evangelio. No pasó gran cosa, pero Gina me dijo después que, en todos los años que su esposo había asistido, nadie le había preguntado sobre su condición espiritual.</p>
<p>No permitas que eso pase. Muchas personas que vienen a la iglesia se sorprenden cuando se habla más de deportes que de verdades espirituales, y con el tiempo eso los convence de que están bien. En cambio, clava tu temor al hombre en la cruz, y pregunta a los nuevos sobre su vida espiritual.</p>
<p><strong>El mejor lugar para que los pastores y evangelistas tímidos hagan evangelismo es con las personas que ya vienen a la iglesia. ¡Despu</strong><strong>é</strong><strong>s de todo, están allí</strong><strong>!</strong></p>
<ol start="4">
<li>NO DES POR SENTADO EL EVANGELIO.</li>
</ol>
<p>Dar por sentado el evangelio es la vía más rápida para matar una iglesia en un par de generaciones. Recientemente estuve en Portland, Oregón, y noté que la ciudad estaba llena de edificios de iglesias vacíos.</p>
<p>Pero alguna vez, cristianos vibrantes sacrificaron dinero y tiempo para construir esos lugares. ¿Qué pasó? Comenzaron a dar por sentado el evangelio. Un evangelio asumido lleva a un evangelio distorsionado, lo cual lleva a un evangelio perdido. Y cuando se pierde el evangelio, se drena la sangre vital de la iglesia.</p>
<p>Revisa cada sermón con esta pregunta: “¿Podría un no cristiano llegar a la fe con lo que prediqué hoy?”</p>
<p>Revisa las canciones que cantas.</p>
<p>¿Estás comunicando que las personas pueden acercarse a Dios sin importar el estado de su corazón? Hacemos eso cuando agitamos emociones con una buena melodía pero cantamos letras sin evangelio.</p>
<p>Asegúrate de que la verdad del evangelio esté presente en las oraciones congregacionales y en las lecturas bíblicas; que esté clara en los sacramentos (¿proteges la mesa del Señor?). Haz que las personas compartan su testimonio ante la iglesia antes de ser bautizadas, revisando con ellas que el evangelio esté claro.</p>
<p>En las entrevistas para membresía, asegúrate de que quienes están confusos con el evangelio realmente sean creyentes. Haz saber a todos que te encanta hablar del evangelio y que estás dispuesto a hacer espacio en tu agenda para hacerlo. Esto selecciona a los que tienen un interés genuino.</p>
<p>Habla a menudo del evangelio con quienes lo aman; más personas de las que imaginas están escuchando, especialmente los niños.</p>
<ol start="5">
<li>DIRIGE EN EL EVANGELISMO.</li>
</ol>
<p>Esto puede parecer obvio, pero debes liderar en evangelismo.</p>
<p>No basta con predicar el evangelio, aunque eso sea lo más importante. La congregación sabrá si tú compartes personalmente tu fe. Por supuesto, estás tan ocupado con cristianos que eso hace tu labor más difícil.</p>
<p>Sí, tu trabajo es difícil. Pero comparte con la congregación tu deseo de evangelizar, pídeles oración, y cuéntales tanto tus éxitos como tus fracasos.</p>
<ol start="6">
<li>ASEGÚRATE DE QUE TODOS ESTÉN ENFOCADOS EN LA MISIÓN.</li>
</ol>
<p>Quieres que toda la iglesia hable de Jesús —no solo el pastor. Por eso, la iglesia debe ser regularmente cuestionada sobre sus oportunidades evangelísticas. Y no olvides: ellos pueden ayudarte. Diles a los miembros que estarías feliz de hablar con sus amigos no cristianos si eso les ayuda.</p>
<p>Tal vez te sea útil conseguir mi libro Evangelismo: Cómo toda la iglesia habla de Jesús, sobre por qué una iglesia saludable es el medio más importante de evangelismo.</p>
<p>Celebra a los evangelistas de la congregación. Ora por ellos como iglesia y pregúntales cómo les está yendo. Si la congregación ve que esto es una prioridad para el liderazgo, es más probable que también lo sea para ellos.</p>
<p>Obviamente, quieres que tu gente hable de oportunidades exitosas de evangelismo, pero también comparte historias de fracaso. El 99% de mis esfuerzos no llevan a ninguna parte, pero saber que estamos en la lucha ayuda mucho.</p>
<ol start="7">
<li>SÉ PRÁCTICO, PERO NO PRAGMÁTICO NI PROGRAMÁTICO.</li>
</ol>
<p>Al igual que tú, tu congregación necesita ayuda para compartir su fe. Pero no montes un montón de programas evangelísticos. A menudo digo que los programas son al evangelismo lo que el azúcar es a la nutrición. Los programas pueden hacerte sentir que hiciste evangelismo cuando no lo hiciste, como el azúcar te hace sentir lleno cuando no comiste nada nutritivo.</p>
<p>Dicho esto, sí ayuda a tu congregación con herramientas prácticas.</p>
<p>Un ejemplo: en Covenant Hope Church, Dubái, todos escribieron en una tarjeta los nombres de cinco amigos no cristianos y oraron por oportunidades para compartir con ellos. Qué simple y práctico. Llevaban la tarjeta en la cartera o bolsa y la consultaban con frecuencia. Pensaban en un plan: invitar a un café, mandar un correo con una invitación a la iglesia, etc.</p>
<p><strong>Ayuda a tu iglesia a entender que si todos comparten su fe, ser</strong><strong>á </strong><strong>mucho más efectivo que cualquier programa de evangelismo por más grande que sea.</strong></p>
<ol start="8">
<li>SÉ VALIENTE Y CLARO AL COMPARTIR TU FE.</li>
</ol>
<p>No quiero decir que seas ofensivo o abrasivo al compartir tu fe. Solo quiero decir que tomes más riesgos en el evangelismo. Sé honesto; deja que la gente sepa de dónde vienes. Puede sonar extraño, pero algo bueno de ser directo con tu deseo de hablar del evangelio es que, si te rechazan, te ahorras tiempo tú y se lo ahorras a ellos.</p>
<ol start="9">
<li>CONOCE EL EVANGELIO, HABLA DEL EVANGELIO Y VIVE EL EVANGELIO.</li>
</ol>
<p>Debes saber cómo expresar el mensaje del evangelio de forma clara y sencilla, y asegurarte de que los miembros de tu congregación también sepan cómo compartirlo en uno o dos minutos con sus propias palabras.</p>
<p>He notado con los años que, si no meditas, oras, aplicas y hablas del evangelio regularmente, este se vuelve borroso y lejano.</p>
<p>Creo que es una máxima espiritual: lo que no usas, lo pierdes.</p>
<p>Ayuda a tu iglesia a aplicar el evangelio a sus vidas: en áreas de pecado y arrepentimiento, perdón y santidad.</p>
<p><strong>Mu</strong><strong>é</strong><strong>strales que el evangelio no es solo el punto de partida de la salvación, sino un pozo en el centro de la vida del cual debemos beber cada día.</strong></p>
<ol start="10">
<li>USA LIBROS, NO FOLLETOS.</li>
</ol>
<p>Para regalos de bienvenida o evangelismo, prioriza libros breves y legibles por encima de folletos. Muchas personas que conozco han llegado a la fe por libros como La vida centrada en la cruz de C.J. Mahaney o ¿Qué es el evangelio? de Greg Gilbert.</p>
<p>No seas tacaño. Regala libros que expliquen el evangelio, y capacita a los miembros para estar dispuestos a leerlos con quienes los reciban.</p>
<p><strong>Autor--Mack Stiles, pastor de Redeemer Church of Dubai</strong></p>]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #000000; font-size: 15px;">La mayoría de los pastores que conozco inician una plantación de iglesia con un profundo deseo de hacer evangelismo. En cierto sentido, ¿qué otra cosa harías? Casi ningún pastor nuevo se propone iniciar una iglesia “robando ovejas”. Quieren una iglesia vibrante, centrada en la cruz y enfocada en Jesús, que resplandezca con el testimonio del evangelio y esté llena de nuevos creyentes emocionados.</span></p>
<p>Y se pondrán manos a la obra… justo después de averiguar cómo instalar un sistema de sonido en un gimnasio escolar, resolver dónde estará la guardería en el hotel, y lanzar la página web.</p>
<p>Aunque la mayoría de los pastores ven el evangelismo como clave para la salud espiritual tanto del creyente como de la iglesia, dado el número abrumador de cosas que deben hacerse en una nueva plantación —sin mencionar la resistencia interna y pecaminosa al evangelismo— es fácil perder el fervor. El evangelismo, al parecer, siempre se siente como empujar una roca cuesta arriba.</p>
<p>Si el evangelismo ha de estar entretejido en el tejido mismo de la vida de una nueva iglesia y su pastor, se requiere reflexión y planificación.</p>
<p>Aquí hay 10 cosas que he aprendido y que podrían ayudarte:</p>
<ol>
<li>EL MOMENTO DE COMENZAR CON EL EVANGELISMO EN TU IGLESIA ES ANTES DE INICIAR LA IGLESIA.</li>
</ol>
<p>Si has estado tan inmerso en el seminario o en un ministerio de apoyo que te has alejado de los no cristianos, necesitas pensar cómo tratar el evangelismo como cualquier otra disciplina espiritual.</p>
<p>Déjame ser claro: si no has estado involucrado regularmente en el evangelismo, probablemente no deberías estar comenzando una iglesia. Aun así, intenta compartir tu fe ahora, antes de comenzar a plantar una iglesia. Si esperas “hasta tener tiempo”, nunca lo harás.</p>
<ol start="2">
<li>ENSEÑA, ENSEÑA, ENSEÑA.</li>
</ol>
<p>Define el evangelio: “El mensaje de Dios que nos lleva a la salvación.”—J. Mack Stiles</p>
<p>Define ese mensaje: “Dios, Hombre, Cristo, Respuesta,” o “Creación, Caída, Redención, Consumación.”</p>
<p>Define el evangelismo: “Enseñar (o predicar) el evangelio con la intención de persuadir.”</p>
<p>Define la conversión bíblica de forma bíblica. Revisa el excelente libro de Michael Lawrence sobre el tema.</p>
<p>Y cuando el evangelismo sea demostrado o mandado en el texto bíblico que estás predicando, asegúrate de resaltarlo para tu congregación.</p>
<ol start="3">
<li>APUNTA AL “FRUTO BAJO”.</li>
</ol>
<p>Una vez noté a un hombre que asistía ocasionalmente a la iglesia con su esposa. Me lo topé después del servicio y le dije: “Tim, tengo curiosidad, ¿en dónde estás espiritualmente?”</p>
<p>“No soy creyente”, me dijo. “Realmente solo vengo para hacer feliz a Gina”.</p>
<p>Hablamos un poco más. Los invité a almorzar y hablamos sobre la vida espiritual y el evangelio. No pasó gran cosa, pero Gina me dijo después que, en todos los años que su esposo había asistido, nadie le había preguntado sobre su condición espiritual.</p>
<p>No permitas que eso pase. Muchas personas que vienen a la iglesia se sorprenden cuando se habla más de deportes que de verdades espirituales, y con el tiempo eso los convence de que están bien. En cambio, clava tu temor al hombre en la cruz, y pregunta a los nuevos sobre su vida espiritual.</p>
<p><strong>El mejor lugar para que los pastores y evangelistas tímidos hagan evangelismo es con las personas que ya vienen a la iglesia. ¡Despu</strong><strong>é</strong><strong>s de todo, están allí</strong><strong>!</strong></p>
<ol start="4">
<li>NO DES POR SENTADO EL EVANGELIO.</li>
</ol>
<p>Dar por sentado el evangelio es la vía más rápida para matar una iglesia en un par de generaciones. Recientemente estuve en Portland, Oregón, y noté que la ciudad estaba llena de edificios de iglesias vacíos.</p>
<p>Pero alguna vez, cristianos vibrantes sacrificaron dinero y tiempo para construir esos lugares. ¿Qué pasó? Comenzaron a dar por sentado el evangelio. Un evangelio asumido lleva a un evangelio distorsionado, lo cual lleva a un evangelio perdido. Y cuando se pierde el evangelio, se drena la sangre vital de la iglesia.</p>
<p>Revisa cada sermón con esta pregunta: “¿Podría un no cristiano llegar a la fe con lo que prediqué hoy?”</p>
<p>Revisa las canciones que cantas.</p>
<p>¿Estás comunicando que las personas pueden acercarse a Dios sin importar el estado de su corazón? Hacemos eso cuando agitamos emociones con una buena melodía pero cantamos letras sin evangelio.</p>
<p>Asegúrate de que la verdad del evangelio esté presente en las oraciones congregacionales y en las lecturas bíblicas; que esté clara en los sacramentos (¿proteges la mesa del Señor?). Haz que las personas compartan su testimonio ante la iglesia antes de ser bautizadas, revisando con ellas que el evangelio esté claro.</p>
<p>En las entrevistas para membresía, asegúrate de que quienes están confusos con el evangelio realmente sean creyentes. Haz saber a todos que te encanta hablar del evangelio y que estás dispuesto a hacer espacio en tu agenda para hacerlo. Esto selecciona a los que tienen un interés genuino.</p>
<p>Habla a menudo del evangelio con quienes lo aman; más personas de las que imaginas están escuchando, especialmente los niños.</p>
<ol start="5">
<li>DIRIGE EN EL EVANGELISMO.</li>
</ol>
<p>Esto puede parecer obvio, pero debes liderar en evangelismo.</p>
<p>No basta con predicar el evangelio, aunque eso sea lo más importante. La congregación sabrá si tú compartes personalmente tu fe. Por supuesto, estás tan ocupado con cristianos que eso hace tu labor más difícil.</p>
<p>Sí, tu trabajo es difícil. Pero comparte con la congregación tu deseo de evangelizar, pídeles oración, y cuéntales tanto tus éxitos como tus fracasos.</p>
<ol start="6">
<li>ASEGÚRATE DE QUE TODOS ESTÉN ENFOCADOS EN LA MISIÓN.</li>
</ol>
<p>Quieres que toda la iglesia hable de Jesús —no solo el pastor. Por eso, la iglesia debe ser regularmente cuestionada sobre sus oportunidades evangelísticas. Y no olvides: ellos pueden ayudarte. Diles a los miembros que estarías feliz de hablar con sus amigos no cristianos si eso les ayuda.</p>
<p>Tal vez te sea útil conseguir mi libro Evangelismo: Cómo toda la iglesia habla de Jesús, sobre por qué una iglesia saludable es el medio más importante de evangelismo.</p>
<p>Celebra a los evangelistas de la congregación. Ora por ellos como iglesia y pregúntales cómo les está yendo. Si la congregación ve que esto es una prioridad para el liderazgo, es más probable que también lo sea para ellos.</p>
<p>Obviamente, quieres que tu gente hable de oportunidades exitosas de evangelismo, pero también comparte historias de fracaso. El 99% de mis esfuerzos no llevan a ninguna parte, pero saber que estamos en la lucha ayuda mucho.</p>
<ol start="7">
<li>SÉ PRÁCTICO, PERO NO PRAGMÁTICO NI PROGRAMÁTICO.</li>
</ol>
<p>Al igual que tú, tu congregación necesita ayuda para compartir su fe. Pero no montes un montón de programas evangelísticos. A menudo digo que los programas son al evangelismo lo que el azúcar es a la nutrición. Los programas pueden hacerte sentir que hiciste evangelismo cuando no lo hiciste, como el azúcar te hace sentir lleno cuando no comiste nada nutritivo.</p>
<p>Dicho esto, sí ayuda a tu congregación con herramientas prácticas.</p>
<p>Un ejemplo: en Covenant Hope Church, Dubái, todos escribieron en una tarjeta los nombres de cinco amigos no cristianos y oraron por oportunidades para compartir con ellos. Qué simple y práctico. Llevaban la tarjeta en la cartera o bolsa y la consultaban con frecuencia. Pensaban en un plan: invitar a un café, mandar un correo con una invitación a la iglesia, etc.</p>
<p><strong>Ayuda a tu iglesia a entender que si todos comparten su fe, ser</strong><strong>á </strong><strong>mucho más efectivo que cualquier programa de evangelismo por más grande que sea.</strong></p>
<ol start="8">
<li>SÉ VALIENTE Y CLARO AL COMPARTIR TU FE.</li>
</ol>
<p>No quiero decir que seas ofensivo o abrasivo al compartir tu fe. Solo quiero decir que tomes más riesgos en el evangelismo. Sé honesto; deja que la gente sepa de dónde vienes. Puede sonar extraño, pero algo bueno de ser directo con tu deseo de hablar del evangelio es que, si te rechazan, te ahorras tiempo tú y se lo ahorras a ellos.</p>
<ol start="9">
<li>CONOCE EL EVANGELIO, HABLA DEL EVANGELIO Y VIVE EL EVANGELIO.</li>
</ol>
<p>Debes saber cómo expresar el mensaje del evangelio de forma clara y sencilla, y asegurarte de que los miembros de tu congregación también sepan cómo compartirlo en uno o dos minutos con sus propias palabras.</p>
<p>He notado con los años que, si no meditas, oras, aplicas y hablas del evangelio regularmente, este se vuelve borroso y lejano.</p>
<p>Creo que es una máxima espiritual: lo que no usas, lo pierdes.</p>
<p>Ayuda a tu iglesia a aplicar el evangelio a sus vidas: en áreas de pecado y arrepentimiento, perdón y santidad.</p>
<p><strong>Mu</strong><strong>é</strong><strong>strales que el evangelio no es solo el punto de partida de la salvación, sino un pozo en el centro de la vida del cual debemos beber cada día.</strong></p>
<ol start="10">
<li>USA LIBROS, NO FOLLETOS.</li>
</ol>
<p>Para regalos de bienvenida o evangelismo, prioriza libros breves y legibles por encima de folletos. Muchas personas que conozco han llegado a la fe por libros como La vida centrada en la cruz de C.J. Mahaney o ¿Qué es el evangelio? de Greg Gilbert.</p>
<p>No seas tacaño. Regala libros que expliquen el evangelio, y capacita a los miembros para estar dispuestos a leerlos con quienes los reciban.</p>
<p><strong>Autor--Mack Stiles, pastor de Redeemer Church of Dubai</strong></p>]]></content:encoded>
	</item>
    	<item>
        <title>Mi reflexión de 7 años como plantador de Iglesia</title>
		<link>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/mi-reflexi-n-de-7-a-os-como-plantador-de-iglesia</link>
        <comments>https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/mi-reflexi-n-de-7-a-os-como-plantador-de-iglesia#comments</comments>        
        <pubDate>Tue, 21 Jan 2025 23:26:44 -0600</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Omar Soto]]></dc:creator>                <category><![CDATA[El Obrar de Dios]]></category>
        		<guid isPermaLink="false">https://www.iglesiavidavertical.org/blog/post/mi-reflexi-n-de-7-a-os-como-plantador-de-iglesia</guid>
		<description><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">En la palabra de Dios se nos muestra el número 7 como uno de esos números que Dios usa para transmitir perfección divina y cumplimiento.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En el Génesis Dios creó el cosmos en 6 días y el día 7 descanso, ese último día Dios completó su creación y contempló su obra ya terminada. Los animales debían tener por lo menos 7 días de nacidos para poder ser usados como un sacrificio (Éxodo 22:30), el mandato que se le dio al leproso Naamán de bañarse en el rio Jordán para ser sano fue de hacerlo 7 veces (2 Reyes 5:10), y el mandamiento que se le dio a Josué de marchar alrededor de Jericó, y el soplido de las trompetas por parte de los sacerdotes fue de 7 veces ambos, así cayeron los muros de Jericó. Hay muchos otros relatos bíblicos y simbolismos en la palabra de Dios donde vemos lo significativo que es este numero en la providencia de Dios para cumplir sus planes eternos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El domingo pasado celebramos el aniversario de la iglesia que pastoreo, han sido ya 7 años, los cuales Dios ha permitido a Iglesia Vida Vertical ser una luz en medio de las tinieblas de este mundo caído. Siete años no significa que somos una iglesia perfecta, o que se han cumplido todos los propósitos de Dios en las vidas de los miembros de IVV. Estamos muy lejos de ser una iglesia perfecta, y nos falta mucho para llegar a la meta de la carrera de la fe que Dios ha puesto frente a nosotros.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al mismo tiempo me atrevo a decir que la perfección divina de Dios se ve manifestada en cada parte del proceso por el cual nos ha permitido pasar, y veo como todos y cada uno de sus propósitos se han cumplido a la perfección en este lapso de 7 años.&nbsp; Nada de lo que Dios ha permitido en IVV ha sido un accidente o ha sido en vano. Podemos decir que Él no ha desperdiciado nada en nosotros, ni siquiera nuestros pecados, todo lo ha usado para seguir trabajando en nuestros corazones y conformarnos a la imagen de Cristo, TODO, nuestros aciertos y nuestros errores han sido redimidos por Dios para cumplir sus propósitos eternos en nosotros y a través de nosotros, todo ha sido perfecto desde la perspectiva de aquel que usa TODO para bien, para aquellos que le aman (Romanos 8:28).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin duda no somos aún la iglesia que deberíamos ser, pero tampoco somos la iglesia que éramos cuando comenzamos a reunirnos; hemos aprendido mucho, un tanto ha sido en base a nuestra obediencia y fidelidad a la palabra de Dios, y otro tanto a pesar de nuestra desobediencia e infidelidad. Pero Dios no se ha cansado de nosotros como para desecharnos, Él ha permanecido fiel y ha estado ahí para usar cada acierto y cada fracaso, y así conformar nuestros corazones a la imagen de su hijo Jesucristo (Romanos 8:29a).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Después de 7 años pastoreando a IVV he llegado a esta conclusión: <strong>IVV es una iglesia que amarás o que odiarás</strong>, no hay zona neutral en medio de estas dos posibilidades, y aunque la idea de que IVV sea odiada no es mi preferencia, creo que me tranquiliza saber que la razón por la que muchas veces es odiada, es porque no solo somos una iglesia donde predicamos fielmente el evangelio y la sana doctrina, sino que por la gracia de Dios nos esforzamos por vivir ese evangelio que predicamos y esa sana doctrina que proclamamos, y creo que es ahí donde radica el problema, caemos de la gracia de aquellos que no tienen problema con que prediquemos la sana doctrina, pero que les incomoda la idea de que queramos vivir las implicaciones de haber creído el evangelio y de esforzarnos en obedecer la sana doctrina. Mientras todo lo que hagamos sea predicar el evangelio y la sana doctrina, muchos nos amaran, pero no hablemos de querer vivir piadosamente, porque entonces, nos tenemos que preparar para esquivar piedras.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tengo que confesar que mi deseo es que IVV le agrade a todas las personas que se unen a nuestra iglesia, mi deseo es que IVV sea amada, porque al hacerlo las personas estarían demostrando que aman al Dios que nos ha sostenido ya por 7 años, pero mi deseo nunca debe estar por encima de mí convicción, mi convicción es que IVV sea una iglesia sana para la gloria de Dios y no para la gloria de los hombres, no solo porque predicamos el evangelio y la centralidad de la gloria de Cristo, sino porque ese evangelio que predicamos nos transforma e incomoda lo suficiente como para cambiarnos a la imagen de Cristo, nos transforma e incomoda lo suficiente como para que se trate de Cristo y su iglesia, y no de mí. Si no es esto lo que va a definirnos como una iglesia sana, entonces no podríamos llamarnos la iglesia de Cristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Siete años han pasado y no han sido nada fáciles, entre más crezco en mi entendimiento del evangelio y las implicaciones de haberlo creído, entre más crezco en mi deseo de no solo predicar el evangelio sino de vivirlo y exhortar a otros a hacer lo mismo, más me abruma la idea de todo lo que se nos viene como iglesia; al mismo tiempo mi confianza esta en el Dios que nos ha permitido caminar con Él por 7 años, el Dios que, anticipo, añadirá muchos múltiplos de siete a nuestra vida como iglesia, siempre y cuando sigamos siendo esa iglesia que a pesar de su imperfección pone sus ojos en Cristo, predica y vive el evangelio, está dispuesta a sufrir el agravio, a ser odiada y difamada, y muchas veces minimizada y menospreciada, pero que a los ojos de Dios es una iglesia perfecta, no porque no hay imperfección en nosotros, sino por que es Él el que nos está limpiando y perfeccionando, y usando para la gloria de su Santo Nombre y la exaltación de su Hijo Jesucristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin duda 7 años no significan que estamos completos como iglesia, o que hemos llegado a la meta, pero es bueno saber que han sido 7 años de ver la fidelidad de Dios en la vida de su Iglesia Vida Vertical. Oro para que sean muchos años más por venir, y que el gozo de caminar por gracia en obediencia a la palabra de Dios, opaque cualquier desprecio, odio, escarnio, o reclamo, que aquellos que no son de Cristo puedan tener contra su iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al final creo que estoy tranquilo con la idea de que algunos nos odien, me preocuparía mas si nadie nos odiara, entonces tendría que comenzar a sospechar que hay algo que estamos haciendo muy mal, después de todo, si odiaron a nuestro Señor, nos odiaran también a nosotros (Juan 15:18-21).</span></p>]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><span style="font-weight: 400;">En la palabra de Dios se nos muestra el número 7 como uno de esos números que Dios usa para transmitir perfección divina y cumplimiento.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">En el Génesis Dios creó el cosmos en 6 días y el día 7 descanso, ese último día Dios completó su creación y contempló su obra ya terminada. Los animales debían tener por lo menos 7 días de nacidos para poder ser usados como un sacrificio (Éxodo 22:30), el mandato que se le dio al leproso Naamán de bañarse en el rio Jordán para ser sano fue de hacerlo 7 veces (2 Reyes 5:10), y el mandamiento que se le dio a Josué de marchar alrededor de Jericó, y el soplido de las trompetas por parte de los sacerdotes fue de 7 veces ambos, así cayeron los muros de Jericó. Hay muchos otros relatos bíblicos y simbolismos en la palabra de Dios donde vemos lo significativo que es este numero en la providencia de Dios para cumplir sus planes eternos.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">El domingo pasado celebramos el aniversario de la iglesia que pastoreo, han sido ya 7 años, los cuales Dios ha permitido a Iglesia Vida Vertical ser una luz en medio de las tinieblas de este mundo caído. Siete años no significa que somos una iglesia perfecta, o que se han cumplido todos los propósitos de Dios en las vidas de los miembros de IVV. Estamos muy lejos de ser una iglesia perfecta, y nos falta mucho para llegar a la meta de la carrera de la fe que Dios ha puesto frente a nosotros.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al mismo tiempo me atrevo a decir que la perfección divina de Dios se ve manifestada en cada parte del proceso por el cual nos ha permitido pasar, y veo como todos y cada uno de sus propósitos se han cumplido a la perfección en este lapso de 7 años.&nbsp; Nada de lo que Dios ha permitido en IVV ha sido un accidente o ha sido en vano. Podemos decir que Él no ha desperdiciado nada en nosotros, ni siquiera nuestros pecados, todo lo ha usado para seguir trabajando en nuestros corazones y conformarnos a la imagen de Cristo, TODO, nuestros aciertos y nuestros errores han sido redimidos por Dios para cumplir sus propósitos eternos en nosotros y a través de nosotros, todo ha sido perfecto desde la perspectiva de aquel que usa TODO para bien, para aquellos que le aman (Romanos 8:28).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin duda no somos aún la iglesia que deberíamos ser, pero tampoco somos la iglesia que éramos cuando comenzamos a reunirnos; hemos aprendido mucho, un tanto ha sido en base a nuestra obediencia y fidelidad a la palabra de Dios, y otro tanto a pesar de nuestra desobediencia e infidelidad. Pero Dios no se ha cansado de nosotros como para desecharnos, Él ha permanecido fiel y ha estado ahí para usar cada acierto y cada fracaso, y así conformar nuestros corazones a la imagen de su hijo Jesucristo (Romanos 8:29a).</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Después de 7 años pastoreando a IVV he llegado a esta conclusión: <strong>IVV es una iglesia que amarás o que odiarás</strong>, no hay zona neutral en medio de estas dos posibilidades, y aunque la idea de que IVV sea odiada no es mi preferencia, creo que me tranquiliza saber que la razón por la que muchas veces es odiada, es porque no solo somos una iglesia donde predicamos fielmente el evangelio y la sana doctrina, sino que por la gracia de Dios nos esforzamos por vivir ese evangelio que predicamos y esa sana doctrina que proclamamos, y creo que es ahí donde radica el problema, caemos de la gracia de aquellos que no tienen problema con que prediquemos la sana doctrina, pero que les incomoda la idea de que queramos vivir las implicaciones de haber creído el evangelio y de esforzarnos en obedecer la sana doctrina. Mientras todo lo que hagamos sea predicar el evangelio y la sana doctrina, muchos nos amaran, pero no hablemos de querer vivir piadosamente, porque entonces, nos tenemos que preparar para esquivar piedras.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Tengo que confesar que mi deseo es que IVV le agrade a todas las personas que se unen a nuestra iglesia, mi deseo es que IVV sea amada, porque al hacerlo las personas estarían demostrando que aman al Dios que nos ha sostenido ya por 7 años, pero mi deseo nunca debe estar por encima de mí convicción, mi convicción es que IVV sea una iglesia sana para la gloria de Dios y no para la gloria de los hombres, no solo porque predicamos el evangelio y la centralidad de la gloria de Cristo, sino porque ese evangelio que predicamos nos transforma e incomoda lo suficiente como para cambiarnos a la imagen de Cristo, nos transforma e incomoda lo suficiente como para que se trate de Cristo y su iglesia, y no de mí. Si no es esto lo que va a definirnos como una iglesia sana, entonces no podríamos llamarnos la iglesia de Cristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Siete años han pasado y no han sido nada fáciles, entre más crezco en mi entendimiento del evangelio y las implicaciones de haberlo creído, entre más crezco en mi deseo de no solo predicar el evangelio sino de vivirlo y exhortar a otros a hacer lo mismo, más me abruma la idea de todo lo que se nos viene como iglesia; al mismo tiempo mi confianza esta en el Dios que nos ha permitido caminar con Él por 7 años, el Dios que, anticipo, añadirá muchos múltiplos de siete a nuestra vida como iglesia, siempre y cuando sigamos siendo esa iglesia que a pesar de su imperfección pone sus ojos en Cristo, predica y vive el evangelio, está dispuesta a sufrir el agravio, a ser odiada y difamada, y muchas veces minimizada y menospreciada, pero que a los ojos de Dios es una iglesia perfecta, no porque no hay imperfección en nosotros, sino por que es Él el que nos está limpiando y perfeccionando, y usando para la gloria de su Santo Nombre y la exaltación de su Hijo Jesucristo.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Sin duda 7 años no significan que estamos completos como iglesia, o que hemos llegado a la meta, pero es bueno saber que han sido 7 años de ver la fidelidad de Dios en la vida de su Iglesia Vida Vertical. Oro para que sean muchos años más por venir, y que el gozo de caminar por gracia en obediencia a la palabra de Dios, opaque cualquier desprecio, odio, escarnio, o reclamo, que aquellos que no son de Cristo puedan tener contra su iglesia.</span></p>
<p><span style="font-weight: 400;">Al final creo que estoy tranquilo con la idea de que algunos nos odien, me preocuparía mas si nadie nos odiara, entonces tendría que comenzar a sospechar que hay algo que estamos haciendo muy mal, después de todo, si odiaron a nuestro Señor, nos odiaran también a nosotros (Juan 15:18-21).</span></p>]]></content:encoded>
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